SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

El lider que necesita el Banco Mundial

Creado:

Actualizado:

En:

La renuncia repentina de Jim Yong Kim como presidente del Grupo del Banco Mundial (GBM) ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la dirección, legitimidad y efectividad de esa institución de 75 años. Al igual que otras instituciones multilaterales, en los últimos años ha recibido críticas por su elitismo y por defender modelos caducos de globalización económica que no han ofrecido beneficios generalizados. También se ha convertido en otro escenario donde se dirime la rivalidad geopolítica de las grandes potencias: Estados Unidos y China. Frente a esta realidad, los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 crearon una comisión en 2017 para recomendar reformas en la arquitectura financiera global y las instituciones financieras internacionales. Y en reunión del G-20 en 2018, la comisión emitió un informe que delineaba medidas “para crear un orden internacional cooperativo para un mundo que ha cambiado irreversiblemente”. La misión apropiada de las instituciones financieras multilaterales de desarrollo es ayudar a resolver los problemas urgentes y de gran escala en el mundo en desarrollo. De no hacerlo, habría que prepararse para ver más migración, desempleo, frustración y furia en los próximos años. Este es el contexto en el cual será elegido el próximo presidente del GBM. Como era de esperarse, la Junta de Directores Ejecutivos de la organización aspira a encontrar un candidato capaz de ejercer un liderazgo y una gestión efectivos, con una visión convincente, compromiso con el multilateralismo y capacidades para la comunicación diplomática (“políticamente experto”). El candidato debería estar dispuesto a implementar estrategias ya acordadas, expresadas en los documentos “Forward Look” y “Sustainable Financing” del GBM, publicados anteriormente. Sin embargo, el criterio más importante, en mi opinión, es que el candidato abrace la misión del GBM en toda su ambición y magnitud, y siga las recomendaciones del reciente informe del G-20. n el GBM, el candidato ganador simplemente tiene que obtener la mayoría de los votos. En la práctica, el presidente siempre ha sido norteamericano, gracias a un acuerdo informal entre EE. UU. y Europa, por el cual los europeos respaldan al candidato del GBM favorecido por EE. UU., mientras que EE. UU. apoya a un europeo para dirigir el FMI (que tiene un sistema de votación de simple mayoría similar). Sin duda, EE. UU. no puede vetar a un candidato para presidente del GBM (como sí puede hacerlo con un candidato a secretario general de NN. UU.). Pero sería desatinado que cualquier candidato hiciera campaña sin al menos un respaldo implícito de EE. UU. Pero contar con el respaldo de otros países es apenas un requisito. El candidato exitoso también debería tener el apoyo de otros actores. En NN. UU., los candidatos publican declaraciones de principios y respuestas a interrogantes de organizaciones de la sociedad civil, y participan en un evento público global. Un candidato presidencial de GBM debería adoptar esta transparencia y hacerla extensiva a las empresas y al ámbito académico, en coincidencia con el compromiso de la institución con el empirismo y las soluciones basadas en hechos. Cuando la Junta elija al sucesor de Kim en abril, esperamos que lo haga de manera tal que contribuya a la legitimidad y efectividad de la institución. El GBM necesita un líder fiable que entienda la urgencia y alcance de la misión de la organización. En verdad, el GBM nunca ha tenido una presidenta mujer. No hay mejor momento para introducir un cambio fundamental.

tracking