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La incertidumbre electoral no se va de vacaciones
25-30 por ciento es el descenso de reservas que se estima que experimente la ciudad.

Uno de cada tres ecuatorianos que el año pasado decidió desconectar de la rutina durante la Semana Santa, se quedará esta vez los tres días en su casa. Las previsiones del sector turístico chocan la incertidumbre de las elecciones hasta merman en un 30 % el movimiento en los tres días de feriado que se vienen.
“Es un feriado que va a estar alterado en las cifras. Venimos de un proceso electoral que no está cerrado” y eso, dice Holbach Muñetón, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo de Ecuador, se va a sentir en el ánimo de los turistas. Es cierto que el que ya tiene un viaje organizado, se irá igualmente, pero el ecuatoriano suele tomar su decisión en los dos o tres días previos, siendo que este año el feriado cae el viernes de la próxima semana, cuando hasta el lunes no termina el plazo para que el Consejo Nacional Electoral termine su escrutinio definitivo de votos y, previsiblemente, comience el plazo para que los partidos impugnen.
Esta vez, ni la previsión de tener un calendario de feriado con antelación, ha servido para compensar la coyuntura en un feriado que el año pasado, aún sin terremoto, dejó 72 millones de dólares a los hosteleros y dueños de restaurantes.
Y los que se tomen unos días de descanso, dice Muñetón, volverán a preferir las playas. Por eso, las ciudades emisoras de turistas como Quito y Guayaquil deben proponer eventos extraordinarios para este tipo de fechas. Crucita, abarrotada en carnaval por su oferta de conciertos, es un ejemplo. SE