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Ellos se graduan solo si ya estan trabajando

Este centro de educación y formación ocupacional puede presumir de que todos sus graduados están trabajando al momento de recibir su diploma. De hecho, de no ser así, no podrían titularse.
Se trata del Centro de Entrenamiento Vocacional (CEVE), de Fasinarm, la fundación educativa especializada en niños y jóvenes con alguna discapacidad, que puede ser intelectual, auditiva o síndrome de Down.
Si bien el objetivo de la fundación ha sido siempre la inclusión de estas personas en todos los ámbitos, el tipo de formación que les ofrece es diferente a la regular u ordinaria.
Así, para asegurar la inserción laboral, los estudiantes no solo reciben un entrenamiento especial, sino que, previamente, realizan en el centro de formación las actividades ocupacionales que van a desempeñar en la empresa que los acogerá.
Puede ser en servicios de limpieza, de auxiliares de oficina, digitadores y otros oficios, según los requerimientos y el perfil solicitado por la entidad contratante o empleadora.
Luego sigue una fase de adaptación ya en la empresa misma. Esta es clave, pues aparte de las tareas a su cargo y cómo las cumple, implica cómo el estudiante se interrelaciona con sus nuevos compañeros. Es decir, con personas distintas a su entorno habitual.
También ese proceso es parte de la tarea del CEVE, con el apoyo de los familiares.
Solo cuando la empresa se muestra satisfecha y decide contratarlos se considera concluida su formación y por tanto, que pueden graduarse.
Ese fue el caso de los siete titulados de ayer, cuatro de los cuales tienen discapacidad intelectual y tres auditivas.
“Son personas responsables, comprometidas, disciplinadas, se llevan muy bien con todos los demás”, destacó Ricardo Aguilera, de Andes Services Airport, entidad en la que laboran seis de los graduados.
La directora del CEVE, Zoraya Saltos, resaltó también el impacto personal y familiar que tiene la inserción laboral. “Les sube la autoestima, los vuelve más seguros, les da independencia económica”, dijo.
Y a los padres, los llena de alegría y les hace ver que sus hijos pueden ser independientes. “Me siento muy orgullosa y sé que mi hijo puede dar mucho más”, expresó Felisa Galarza, madre de Gary Cajamarca.
Precisamente, él fue uno de los dos jóvenes que agradecieron en nombre de su promoción: “Somos jóvenes entusiastas, con un deseo inmenso de seguir superándonos”, expresó.
La institución
En 30 años, 185 inserciones
Desde 1985, el Centro de Entrenamiento Vocacional (CEVE) ha logrado la inserción laboral de 185 jóvenes con discapacidad intelectual y/o auditiva, formados en sus aulas.
Ellos han sido acogidos en grandes empresas o en pequeños negocios y en diversa modalidad y ocupaciones.
El centro es de Fasinarm, fundación especializada en educar y brindar asistencia psicopedagógica a niños y adultos con discapacidad intelectual.
Fasinarm fue fundada en 1966 por Marcia Gilbert de Babra, quien ayer en la ceremonia destacó que este grupo de alumnos se haya graduado en el aniversario 50 de la institución.
Ella destacó y agradeció a las empresas por la creciente apertura. “Sin ustedes, todo esto no sería posible”, resaltó.