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Gomez, ‘obligado’ a una revolucion
El Bolillo suele dar peso a los experimentados, precisamente los más alejados hoy de la FEF. El estilo defensivo es innegociable.

“El campeón del Mundial (Francia) no era ofensivo, era ordenado. Los ofensivos sufrieron”. Esta fue la frase más futbolística de Hernán Darío Gómez en la rueda de prensa de su presentación como nuevo seleccionador ecuatoriano. Una pincelada que muestra su visión del fútbol y su estilo, que ahora implantará en Ecuador.
Su otra referencia futbolística el pasado miércoles fue para negar un modernismo táctico y poner énfasis en la importancia de la condición física como “único cambio” en el deporte rey. Equilibrio defensivo y potenciación del poderío físico son, por tanto, las dos primeras premisas que se vislumbran en el plan de juego de la Tri.
Así lo hizo también en sus procesos más exitosos, al frente de Colombia (rumbo a Francia 1998), Ecuador (Corea y Japón 2002) y Panamá (Rusia 2018), con esquemas variantes entre el 4-4-2, 5-4-1 o 4-3-2-1.
No es un técnico que le apueste a la tenencia de la pelota ni a la presión adelantada, dos conceptos recuperados por Pep Guardiola y que fueron referencia mundial en la última década. Bolillo prefiere intensidad, espíritu de lucha, buen posicionamiento defensivo y salida rápida por los costados.
En el auditorio de la FEF, incluso, se burló de conceptos ‘modernos’ como “transición”: “Eso en una época era contragolpe... Lo mismo que una salida en velocidad”. Llegó a decir que “el modernismo no existe”, dejando claro que su estilo es innegociable, por lo que Ecuador cambiará su estilo respecto a lo visto con Rueda, Quinteros y también Célico.
En el aspecto físico, el antioqueño inició los proyectos mencionados con mayoría de jugadores veteranos y experimentados, y los fue cambiando con el paso de los partidos. En los tres países (Colombia, Ecuador y Panamá) únicamente repitieron cinco titulares entre su primer partido rumbo al Mundial y el último, revolucionando paulatinamente el once.
En este nuevo reto, en cambio, la intención de la Ecuafútbol es dar continuidad a la revolución iniciada por Jorge Célico en los últimos duelos de eliminatorias, con mayoría de debutantes y jóvenes valores del campeonato nacional. Villacís ya lo avisó en la presentación del estratega colombiano, mencionando hasta tres veces a “la gran selección sub-20”.
Es decir, Bolillo se ve por primera vez ante la necesidad de liderar un cambio generacional, más aún teniendo en cuenta que Felipe Caicedo renunció, Christian Noboa ha sido muy crítico con Carlos Villacís tras su ausencia en la última lista, Énner Valencia está sancionado, Antonio Valencia dejó entrever que podría abandonar el combinado nacional y Wálter Ayoví ya dio un paso al costado. JLV-PR
Adiós al capitán
Walter Ayoví se despide de la Tricolor
Walter Ayoví confirmó en Radio Cobertura que no formará parte del próximo proceso de la selección nacional rumbo a Catar 2022, ya que considera que “hay que dar oportunidad a los chicos que vienen de atrás”. Destacó la calidad de los jóvenes, aunque puntualizó que no sabe “cuántos de ellos puedan aportar al país” en lo futbolístico.
En cuanto a la contratación de Hernán Darío Gómez, cree que es “el seleccionador que necesita el país” y dijo estar “contento” con su llegada por el espíritu que imprime al combinado patrio y la disciplina que exige en todos sus equipos.
Los técnicos de expreso
Leonel Montoya, extécnico de Liga de Quito
Se notará su mano
Gómez no está desactualizado. Al contrario, llega con mayor experiencia con relación a su primera etapa. Él viene con una filosofía de orden y disciplina. Ecuador sí tiene jugadores que pueden adaptarse a lo que él busca. Hay nombres, hay hombres. En lo futbolístico se lo notará. Todo el mundo está en derecho de decir lo que quiera, pero estamos en buenas manos.
Hay más elementos
Marlon Ayoví, mundialista en 2002
El profesor Gómez tiene ahora muchos más elementos para elegir e implementar el estilo que desea. En lo individual el jugador ecuatoriano es muy fuerte. Además, Bolillo conoce muy bien el fútbol ecuatoriano y sabe nuestras necesidades. Los jugadores, que son profesionales, deben acatar sus órdenes y su estilo de trabajo. No somos principiantes.