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Un giorno di regno

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De acuerdo a su amigo Giuseppe Demalde, luego de la muerte de su esposa e hijos: “su dolor y tristeza fueron tan grandes que abandonó todo y para siempre. Solo pensaba en esconderse en algún rincón obscuro para vivir el resto de su miserable existencia”.

Se encerró en su habitación en casa Barezzi. Su estado preocupó a familiares y amigos al verlo al borde de una tristeza y pena demencial. Escribió a Merelli informándole que no regresaría a Milán a terminar la ópera. Pero Rey por un día, escrita en un gran porcentaje, había sido ya anunciada, sus ensayos programados y Merelli rehusó que Verdi rompa su contrato. Giuseppe se arrastró de regreso a Milán a convencer personalmente a Merelli sobre lo absurdo de terminar la ópera. No sabemos qué pasó entre ellos pero lo cierto es que Verdi regresó al departamento que había ocupado con Margherita y terminó como pudo su “ópera cómica” en poco menos de 6 semanas.

Un giorno di regno se estrenó el 5 de setiembre de 1840. Fue un desastre, un completo fracaso. Verdi, en el foso de la orquesta, pudo asistir en primera fila al espantoso fiasco. Nunca olvidó esta noche y esta experiencia. Veinte años más tarde escribió:

“La audiencia abusó de la ópera de un pobre y enfermo joven, acosado por la presión de pocos días para trabajar para el estreno, abrumado por el dolor y destrozado por el infortunio. ¡Oh si la audiencia en ese entonces hubiera -no digo aplaudido- pero sí soportado la ópera en silencio, yo no hubiera tenido palabras para agradecerles! Hoy día acepto al público, acepto sus silbidos, bajo la condición de no ser requerido de agradecerles ni darles nada a cambio de sus aplausos”.

Desde esa noche de setiembre de 1840 hasta el fin de su vida, un poco más de 66 años, la relación de Verdi con el público la decidió él y nunca fue muy afable. Escribió al respecto: “Como resultado de ese fiasco, a los 26 años, aprendí lo que significaba “el público”. Desde entonces los éxitos nunca han hecho fluir la sangre a mi cabeza y los fracasos nunca me han desalentado”.

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