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Gabriel Manzur Albuja: Fanatico de sus hijos y de correr
Para el presidente de la Corte provincial del Guayas, cuando corre, el triunfo radica en poder lograr la resistencia de hacerlo.

Para el presidente de la Corte provincial del Guayas, cuando corre, el triunfo radica en poder lograr la resistencia de hacerlo. Gabriel es abogado y aficionado a las maratones. Padre de Gabriel (10) y Agustín (5), fanáticos del fútbol y de quienes disfruta su espíritu deportivo. Para muestra basta un botón, dice el refrán, y en ese sentido nos comparte experiencias con sus hijos que lo hacen reír a carcajadas.
“Cuando empiezas a correr tienes que tener control mental, enfocarte en cosas como vigilar la distancia, el ritmo, etc. Cierto día mientras corría, uno de esos factores al parecer me falló, quizás comí mal, no lo sé; pero en esa situación la mente empezó a lanzarme ideas negativas y pensé en el dolor de la rodilla, cabeza, etc. Ella me estaba jugando en contra. Entonces recordé que mi hijo Agustín, siendo un bebé, había superado un quebranto en su salud. Y me dije: “Si él es fuerte, yo también”.
Agustín es el menor, ¿verdad?
Sí, ahora tiene cinco. Gabrielito, de 10 años, es seleccionado del Guayaquil City y quiere ser futbolista profesional. Entrena tres veces a la semana, juega los sábados y domingos y es el segundo mejor alumno de la clase. Me fui con él a las semifinales de la Champions y lleno de autoestima me comentó: “Papá, dile a ellos (refiriéndose a los entrenadores de esas grandes ligas) que me hagan practicar y así verán cómo juego y de seguro me contratan para jugar en el Barcelona”. Yo lo miraba... y se me salían las lágrimas de verlo tan seguro de sí mismo.
Si sus hijos quisieran dedicarse profesionalmente al fútbol, ¿los apoyaría?
Sí, pero también les inculcaría que estudien alguna carrera técnica. Me da gusto ver lo bien que manejan información actualizada de los futbolistas y posiciones de casi todos los equipos importantes del mundo.
¿Cómo empezó su afición por las maratones?
Con mi hermano Fernando comenzamos a hacer ejercicios desde los 15 años. Íbamos al gimnasio Power Gym. Boxeaba y hacía pesas. Era joven y alcancé, de alguna manera, mis propósitos. Luego dejé de ejercitarme, me engordé muchísimo y mis amigos empezaron a burlarse de mí, pero con escándalo y todo. Y ese fue el motivo por el que empecé a correr, no porque me gustara, sino para bajar de peso.
¿Y ahora?
Ahora me encanta correr tanto que hago medias maratones. Corro con música, porque sin ella me vuelvo loco. Correr significa ese momento entre el pavimento y los 21k, que son casi dos horas para ti solo.
¿Siempre solo?
Entre semana sí. Con mis amigos corremos los fines de semana en la ciclovía de Samborondón. Hacemos 17k y estamos preparados para 21k.
¿Cuál es el mayor reto durante una maratón?
Llegar físicamente preparado. Cuidar de la mente, ella debe apoyarte y no traicionarte. Estar siempre positivo. No puedes permitir que la mente te diga que estás cansado o te obligue a pensar que vas a fracasar.
¿Le parece válido eso de “en cuerpo sano, mente sana”? ¿O para usted es al revés?
Yo pienso que toda actividad extra que hagas, obviamente que sea positiva, te ayuda a desahogar esa energía negativa. Aparte del desahogo, hay que cuidar el físico sin llegar a extremos.
¿Usted es hombre de extremos?
Soy extremadamente mañoso con la comida. Cuando trabajé en la financiera de un grupo bancario no me agradaba comer en el lugar porque el espacio era cerrado y el olor de la comida se impregnaba en la ropa y no me gustaba estar así. Por eso prefería irme a comer una hamburguesa. ¡Claro, en esa época no me daba cuenta del gasto que significa comer en la calle! Llegaba el estado de cuenta por pagar 390.000 sucres, cuando yo solo ganaba 400.000. ¡Ja ja ja! Te vas dando cuenta de que debes de salirte del sistema laboral si este no se ajusta a lo que quieres.
¿Cambió de trabajo por eso?
Lo digo por poner un ejemplo, pero de alguna manera necesitaba un horario flexible para poder asistir a mis clases en la facultad de Derecho. Luego empecé a trabajar en la compañía Cellular Power. Me fue muy bien en el sector de la telefonía. Incluso mis amigos y compañeros de trabajo se convirtieron en la empresa distribuidora más grande del Ecuador.
Ellos, en empresarios de telefonía. Y usted se convirtió en abogado.
Me gradué de abogado en la Universidad Católica y luego viajé a Chile para hacer mi maestría en Derecho Económico Internacional en la Universidad de Chile. Dos años estudiando y un año trabajando en el Estudio Jurídico Montt & Cía. del doctor Santiago Montt.
En sus inicios laborales, Gabriel vendió repuestos porque a pesar de haber dejado su carpeta en algunas empresas, no lo llamaban. Fueron sus compañeros de estudio quienes lo estimularon a salir adelante. Hoy es presidente de la Corte Provincial y se está preparando para la carrera de 21k que se está organizando en la ciudad.
Personal
- Edad: 44 años.
- Hijos: Gabriel (10) y Agustín (5).
- Idiomas: Inglés, español e italiano.
- Estudios: Graduado de abogado en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Maestría en Derecho Económico Internacional en la Universidad de Chile.
- Distinción: En 2017 recibió un reconocimiento del Consejo de Judicatura por haber obtenido la máxima calificación en el desempeño de su trabajo.
“Me preparo para la carrera de Expreso 21 k, en la que ya he participado otros años”.