José Serrano y Daniel Mendoza conferencian sobre el tema del día: qué hacer con el contralor.

Los fiscalizadores seran fiscalizados

El bloque oficialista va tras la cabeza del contralor, Pablo Celi. También el fiscal, Carlos Baca Mancheno, tendrá que declarar.

El oficialismo es sensible a los códigos indumentarios. A la reinstalación de la Asamblea tras 15 días de vacancia, los fieles a la línea ideológica de Bruselas (Doris Soliz, Augusto Espinosa, Gabriela Rivadeneira...) llegaron vestidos de ostentoso ‘verdeagüita’. Los no tan fieles, con algún detalle más discreto de ese mismo color. Los primeros traían la noticia del día: “es decisión del bloque de Alianza PAIS llamar a juicio político al contralor subrogante”, Pablo Celi. Lo anunció Soledad Buendía en una tempranera entrevista con Teleamazonas, desde el salón del Pleno. Y explicó que el proceso de auditoría a la gestión de la deuda iniciado por Celi era inconstitucional. De Jorge Glas no dijo nada.

En torno a este anuncio giró todo el movimiento político de la Asamblea, en especial del bloque oficialista, en esta jornada que arrancó a la inusual hora de las seis de la mañana con un debate sin repercusiones en la política interna: la aprobación del protocolo de Nagoya, un convenio internacional sobre diversidad ecológica y contra la biopiratería.

Pronto se supo que Buendía no hablaba a nombre de todo el bloque: nomás de los ‘verdeagüitas’ ostentosos. Y mientras en el salón del Pleno se defendía la soberanía de la ayahuashca, alguno contaba la historia de la quinina y otro (Washington Paredes, que fue guía turístico) graznaba como cormorán y aullaba como mono araña (tal cual), en los pasillos se libraba otra batalla. Buendía era llevada a los pisos altos, quizás para jalarle de las orejas, quizás para ponerse de acuerdo con ella y unificar discursos. Y Daniel Mendoza, coordinador de bloque y hombre cercano al presidente José Serrano, la desmentía sin atreverse a pronunciar la palabra desmentido.

Que no lo van a enjuiciar todavía, dijo Mendoza. Primero lo van a llamar a la Comisión de Fiscalización para que se explique. Después se verá. Pero sí le parece que hay atisbos de inconstitucionalidad en la auditoría de gestión de deuda y le preocupa (dijo esto ante las cámaras de televisión como si fuera lo más normal) que la Contraloría iniciará acciones en contra de cuatro de sus compañeros de bloque. ¿Quiénes? Los nombres de Marcela Aguiñaga y Soledad Buendía corrían de boca en boca.

El caso es que Mendoza repitió la frase “el bloque está férreamente unido” demasiadas veces como para no despertar sospechas. Cuando se suspendió sin hora fija la rueda de prensa que el bloque oficialista había convocado a las 10:00 con el fin de explicar el tema del contralor, esas sospechas se incrementaron: todo parecía indicar que no se ponían de acuerdo. Un nuevo episodio del tira y afloja entre Carondelet y Bruselas se estaba desarrollando en la sede de la Asamblea. En las bancadas de oposición no falta quienes aseguran que el bloque oficialista ya se dividió. Y bastaba con echar una mirada a sus escaños, salpicados aquí y allá de chompas ‘verdeagüita’, para tomarse en serio esa teoría.

Hizo falta esperar al final de la segunda sesión de la jornada (hubo dos: una a las seis y otra a las nueve, ambas sobre temas rutinarios sin repercusiones políticas) para que se aclararan las cosas. Finalmente la rueda de prensa del bloque oficialista (todavía está por verse si el adjetivo ‘correísta’ se aplica a todos sus integrantes), tuvo lugar cinco horas después de lo anunciado. La presidió José Serrano, rodeado por todos sus compañeros de bancada y (detalle significativo) con Soledad Buendía sentada a su derecha, ya sin chompa verde dato revelador también.

A pesar de los desacuerdos y los enfrentamientos internos, los asambleístas de PAIS consiguieron proyectar, al final del día, una imagen de unidad.

“Esta unidad -articuló con dificultad el presidente Serrano- está basada en el cumplimiento cabal de nuestros principios ideológicos y en el plan de gobierno del presidente Lenín Moreno y del vicepresidente Jorge Glas, el plan de gobierno que ganó las elecciones”. En otras palabras, una unidad difícil de digerir y más difícil aún de practicar. Sobre todo cuando acarrea “el respaldo unánime del bloque a la gestión del presidente de la República en el caso Capaya”, el hombre llamado a hundir al vicepresidente. El hecho es que salen muy bien en la foto todos juntos.

Serrano tuvo la habilidad para absolver las contradicciones entre lo anunciado por Soledad Buendía y lo desmentido por Daniel Mendoza: pegó en el exacto centro entre uno y otra. No dijo juicio político pero habló de “el inicio de un proceso de fiscalización” contra el contralor subrogante. Es decir que, como lo había anunciado Mendoza, Pablo Celi será llamado a rendir cuentas ante la Comisión de Fiscalización.

No se cuidó Serrano de adelantar su criterio: el proceso de auditoría de la gestión de la deuda iniciado por el contralor subrogante es inconstitucional. “Está prohibido”, dijo. La atribución de la Contraloría de auditar la gestión de los organismos públicos fue derogada por las enmiendas constitucionales de diciembre de 2015. “El contralor ya no tiene esa facultad”, insistió Serrano.

No solo el contralor subrogante, también el fiscal de la nación será llamado a rendir cuentas ante las comisiones de Fiscalización y de Justicia. Se le pedirá que actualice la información y dé explicaciones sobre los avances de sus investigaciones en los casos Odebrecht y Petroecuador, especialmente en aquellos detalles que involucran a Carlos Pareja Yannuzzelli (Capaya).

La comparecencia de ambos funcionarios ya fue aprobada por el Consejo de Administración Legislativo (CAL) y está prevista para la próxima semana. Al menos ante las cámaras de televisión, todos los asambleístas de Alianza PAIS parecen apoyar este proceso que, seguramente, será más del gusto del vicepresidente Glas que del presidente Moreno. Si esta unidad es ficticia o no sabrá luego de las comparecencias. José Serrano lo logró: mantuvo su bloque pegado con chicle y ganó tiempo.

La contradicción del día

Soledad buendía, asambleísta de Alianza PAIS

Es decisión del bloque de Alianza PAIS llamar a juicio político al contralor subrogante por incumplimiento de la Constitución en el proceso de auditoría de la gestión de la deuda.

Daniel Mendoza, asambleísta de Alianza PAIS

La decisión del bloque de Alianza PAIS, férreamente unido, es solicitar la presencia del contralor subrogante Pablo Celi en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea.

La oposición insiste

Juicio a Glas: nuevo intento

Mientras el bloque oficialista no decide aún qué mismo hacer con el contralor subrogante, las bancadas de la oposición saben perfectamente cómo proceder con el vicepresidente Jorge Glas. Ayer, asambleístas de CREO, SUMA, Partido Social Cristiano y demás movimientos de la oposición anunciaron en una masiva declaración pública su voluntad de insistir en el enjuiciamiento político del segundo mandatario.

Para ello cuentan con un argumento de peso: las nuevas evidencias, surgidas a la luz pública durante los últimos 15 días de receso parlamentario, que vinculan a Glas con el escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht. En particular, las grabaciones aportadas por el delator de esa compañía, José Conceicao.

Ayer el CAL negó el pedido que presentaron los asambleístas de la oposición Patricio Donoso y Luis Fernando Torres para revisar el archivo del juicio político al vicepresidente en atención a esas nuevas evidencias.