
FARC defienden a observadores tras fiesta
Era apenas 1 de enero y la oposición en Colombia ya lideraba una cadena de críticas a la Misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Era apenas 1 de enero y la oposición en Colombia ya lideraba una cadena de críticas a la Misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Un vídeo que registró la celebración de fin de año de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un campamento de preagrupamiento temporal generó el pronunciamiento de quienes cuestionan el proceso de paz, pero también de la misma ONU.
En las imágenes se ve a dos observadores del organismo internacional, vestidos con chaleco azul (que los identifica), bailando con dos guerrilleras.
“Este comportamiento es inapropiado y no refleja los valores de profesionalismo e imparcialidad de la Misión. La Misión de la ONU en Colombia tomará las medidas que correspondan”, señaló el órgano, al reiterar su total compromiso “con una verificación objetiva y rigurosa” del acuerdo de cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, así como la dejación de armas, que también deberá ser verificada por esa instancia.
Las FARC salieron al paso a las críticas y defendieron la gestión de la ONU, puesta en entredicho por los opositores del proceso. “No es un insignificante acontecimiento, es por el contrario un hecho histórico que inaugura en el país una era de paz luego de más de medio siglo de conflicto social y armado”, señaló en un comunicado el bloque Martín Caballero de las FARC, sobre la presencia de los observadores de la ONU en la fiesta realizada en cercanías del caserío Conejo, en el departamento de La Guajira.
“La presencia de integrantes de la ONU en nuestro campamento y su aceptación a bailar una pieza musical con nuestras guerrilleras y familiares de guerrilleros, no puede generar un show mediático, ni esa matriz de opinión que pretende deslegitimar el carácter imparcial de la ONU en su papel de verificadora del cese al fuego”, reiteran las FARC, que se mantienen en campamentos cercanos a las zonas veredales transitorias en las que deberán empezar a desplazarse para dejar las armas, a final de este mes, según el Gobierno, que conforma el mecanismo tripartito junto con la ONU y la guerrilla. El País