Actualidad
Expresion popular sabia: “El que nada debe, nada teme”
Cuando se le solicita a alguien que aclare sus actuaciones, sean del tipo que fuere, si esta ha sido transparente, no debería tener inconveniente en presentarse a aclarar. Estas aclaraciones deben ser orientadas hacia los puntos neurálgicos y hacia las dudas que le plantean los solicitantes.
Lo ocurrido con el vicepresidente de la República en la Asamblea es una demostración clara de querer armar un show mediático, con mucho ruido y pocas nueces. No sé quién aconseja a las distintas autoridades de la Asamblea, pero siento que están generando más dudas sobre las responsabilidades del vicepresidente en sus actividades en el período anterior, antes que absolverlas.
Todos hemos escuchado de manera permanente al vicepresidente afirmar que él es inocente, pero hay una insistencia un tanto insistente sobre el tema que no hay pruebas para acusarlo. Tanto los asambleístas oficiales como el mismo vicepresidente insisten de manera reiterada en el tema de las pruebas.
Mientras más insistan en esto, mayores dudas se generan, pues el pedir a gritos pruebas, apunta a que la falta se cometió, pero que se hizo sin dejar pruebas. Yo no tengo ninguna certeza sobre la participación directa del vicepresidente en actos de corrupción, pero es cierto que existen muchos indicios que deben ser clarificados de manera contundente para despejar las inquietudes y dudas.
Ing. José M. Jalil Haas