Actualidad
La Espol quiere mas mujeres en ingenieria
La poca presencia femenina es el denominador común en las carreras de ingeniería que tienen como asignaturas básicas la Matemática, Física y Química. De los 10.000 estudiantes que tiene la Espol, solo el 30 % de mujeres incursiona en estas áreas.

“Luego de cinco años de estudios, ya no se me hace raro estar rodeada de hombres, tanto profesores como estudiantes”, dice Jaqueline Litardo, para explicar que en la carrera de Ingeniería Mecánica, que cursa en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), solo hay cuatro mujeres en una clase donde asisten 30 varones.
La poca presencia femenina es el denominador común en las carreras de ingeniería que tienen como asignaturas básicas la Matemática, Física y Química. De los 10.000 estudiantes que tiene la Espol, solo el 30 % de mujeres incursiona en estas áreas.
Por ejemplo, la carrera de Ingeniería Civil es la que más estudiantes mujeres (193) tiene en comparación con otras. No obstante, la población masculina sigue dominando (466).
Lo mismo ocurre en Mecatrónica, donde hay 25 mujeres y 120 varones; o en Ingeniería en Minas donde la población femenina pierde 2 a 1 frente a los hombres.
Esta situación, que no es nueva, inquieta a la rectora de la institución, Cecilia Paredes, la primera mujer en ocupar este cargo en la Espol, quien junto con otras profesionales lanzaron la semana pasada la campaña ‘Sé ingeniera Espol, para cambiar el mundo’.
La campaña se maneja a través de las redes sociales, donde se promocionan las 22 carreras de ingeniería que oferta la Espol, así como testimonios y mensajes de mujeres que ahora son ingenieras politécnicas, quienes incitan a otras a seguir -sin miedo- este rumbo.
“Buscamos equidad de género en las carreras de ingeniería para tener más mujeres graduadas que puedan ayudar a resolver los problemas de la sociedad. La meta para el próximo año es subir al 40 % la presencia femenina en las aulas donde se imparten las ciencias exactas”, explica Paredes.
Para las próximas vacaciones escolares están organizando campamentos para niñas, donde se les hará conocer qué hacen las ingenieras y el trabajo que involucra cada carrera.
También visitarán colegios para informar a las futuras bachilleres sobre las ventajas que tienen al estudiar una profesión en este campo.
Pero, ¿por qué a los jóvenes no les gusta la ingeniería?. La pregunta fue formulada a varias bachilleres y la mayoría coincidió en sus respuestas: “Por cuestiones familiares y culturales”, dijeron.
“Me gusta la Ingeniería en Electricidad, pero mis padres dicen que esa es carrera de hombre, por eso estudiaré Administración de Empresas”, dice Mariela Moncada, quien se graduará de bachiller en 2018.
Amelia Quintana, otra futura bachiller, cree que hay poca información sobre qué significa ser ingeniera mecánica, ingeniera en Minas o en Geología. “Yo conozco lo que hace un abogado, un médico o un maestro, pero desconozco en qué áreas se pueden desenvolver ciertos profesionales de la ingeniería. Creo que las universidades deberían darlo a conocer con tiempo”, anotó.
Priscila Yagual, otra próxima bachiller, cree que al momento de buscar un empleo en esta rama, las empresas prefieren contratar a hombres porque piensan que ellos sí pueden hacer el trabajo duro que algunas profesiones demanda.
Para Jaqueline Litardo, la estudiante del último año de Ingeniería Mecánica, el ser minoría en su aula ha sido una ventaja. “Mis compañeros me cuidan y eso me gusta, siempre que lo hagan por cariño y no porque crean que no puedo hacer lo mismo que ellos”.