SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

Esencialismo

Creado:

Actualizado:

En:

son palabras claves para comprender dos posturas respecto al mundo, logos y ontología de lo indígena desde el coloniaje, que no es problemática del pasado. Desde Las Casas, Garcilaso de la Vega, Olmedo, Alfaro, la novela, los antropólogos e historiadores indigenistas, nos asedian, interpelan y llaman a que lo asumamos como realidad sociopolítica, cultural, filosófica y étnica; a pensar. No podemos eludirlo por inconsecuencia y huida a la historia. Es del pasado-presente. Se dio en un momento determinado del acontecer histórico del país. Es legado y tarea de todos. No hacerlo es irresponsabilidad cognoscitiva, cultural, política y ética. Por eso en telegrama lo intentaré: explicar el presente con el pasado es una metodología errónea. Más cuando es usada con fines ideológicos-políticos y se la manipula desde el dogma comunista. Si se lo hace así, el encuentro indígena-español es “una maléfica obra de sangrienta interrupción” de un idílico-paradisíaco mundo indígena del pasado, al que buscan “recuperarlo”, “revivirlo”, “retrotraerlo”, para “reeditar” un supuesto buen vivir que disfrutaron ayer. Otra perspectiva analítica-comprensiva sostiene que el coloniaje fue violento, despojador y explotador; no interrumpió la historia de un supuesto paraíso igualitario indígena. Esto implica aceptar que era “otro mundo”, no occidental, indígena. El propio Marx, del Formen, diría que se produjo una simbiosis, pues aunque el colonizador impuso su modo de vida, inevitablemente tuvo que mezclarse con lo indígena. Apelar y creer en un supuesto e imaginado paraíso indígena, a 523 años de 1492 es un error. Aceptar que el mestizaje no fue impuesto sino un proceso-producto sociocultural y ontológico es fundamental y necesario. Hoy esto es lo que se debe debatir. La disyuntiva es: nos empeñamos en el renacimiento del “buen vivir” de un régimen despótico-tributario y del Estado centralista incásico o terminamos de aceptar que somos hijos de una mezcla histórica que nos hizo mestizos y modernos barrocos, donde lo indígena (o montuvio) que podamos tener “es pasado-presente” que nos hace desde ayer.

colaboradores@granasa.com.ec

tracking