Actualidad
Enviada por el Banco Bolivariano
E l día de hoy (miércoles 6 de febrero) en la página 8, dentro de la sección Opinión, aparece publicada una caricatura de la autoría de quien usa el seudónimo “Joseph” bajo el título “Se incrementa la inseguridad”; en la que se hace referencia escrita a la supuesta existencia de “otro tipo de asaltos”, poniendo de ejemplo -a manera de símil- el cálculo de intereses por financiamiento de consumos realizados con tarjetas de crédito, dejando inclusive señalado que es un asalto al que uno no se puede resistir y luego las tarjetas huyen dejando a los clientes casi desnudos.
Nos ha apenado profundamente que un diario de tanto prestigio como el que usted dirige se haya permitido publicar una caricatura agresiva y de tan mal gusto, nada menos que en la página de opinión, en la que escriben muy reconocidos ciudadanos y periodistas de nuestro medio. Al generalizar de tal forma, no podemos dejar de considerarnos injustamente atacados; puesto que, sin motivo que lo justifique, se ha intentado vulnerar nuestra honra como empresarios honestos y cumplidores de la ley y de todas nuestras obligaciones.
Creemos en la libertad de prensa y opinión, en el derecho a informar y ser informado como un valor esencial para la vida democrática de cualquier nación; y siempre hemos respetado los puntos de vista y las opiniones contenidas en las publicaciones de Expreso, habiendo ejercido, en casos de desacuerdo, nuestro derecho y obligación de realizar las aclaraciones debidas, con la altura que nos caracteriza.
Publicar una caricatura ofensiva que, parapetándose en la libertad de expresar una opinión y en el uso de un falso humor sobre un punto específico de interés general , se permite categorizar, de manera generalizada, sin derecho, como delincuentes y asaltantes a todos los emisores de tarjetas de crédito es algo que no puede ampararse en el concepto de libertad de prensa y peor aún cuando la referida caricatura nos compara con el principal azote de la sociedad ecuatoriana en la actualidad que es la delincuencia común.
No podemos callar ante ofensa semejante ni permitir que se pretenda afectar nuestra honra, prestigio y buen nombre ganados, en nuestro caso, durante 40 años de ejercicio profesional. Simplemente no es justo.
Vicente Vallarino Marcos
Presidente ejecutivo