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Ente.- El edificio del Banco Central de Ecuador.Archivo/Expreso

Ecuador enfrenta la mayor caída de ingresos de la región

La entrada de recursos del sector público cayó en casi 4.500 millones de dólares en 2023. Menos dinero por crudo e impuestos

La ‘billetera’ del Gobierno ecuatoriano es la que más problemas tuvo en 2023 en la región. Sus ingresos totales cayeron en un monto equivalente al 4,4 % del Producto Interno Bruto (PIB), es decir unos 4.500 millones de dólares, según el reporte ‘Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2024’, publicado en días pasados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

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Con esos números, el fisco ecuatoriano es el que más ajuste de ingresos tuvo en un año, seguido por Chile (-3,3 %), Perú (-2,4 %), Argentina (-1,4 %), Brasil (-1,3 %) y otros.

En 2022 las cuentas fiscales eran saludables (...) En 2023 se produce una caída de ingresos petroleros por paralización de exportaciones y una caída de la actividad económica.

Santiago Mosquera


Decano de la Escuela de Negocios de la UDLA

¿Cuáles son los factores para la caída? El más importante, 3,4 puntos del PIB (unos 3.500 millones de dólares), se debe a la caída de los ingresos petroleros, señala la Cepal. Una de las causas es el descenso de los precios del crudo a escala internacional: 18 % menos comparado con 2022. A eso se suma una mayor importación de combustibles a la que ha tenido que hacer frente el país, lo cual reduce los ingresos petroleros.

Según datos del Banco Central del Ecuador (BCE), la importación de combustibles le representó al país 6.794 millones de dólares. Cuando se los comercializa a los ciudadanos, el Gobierno recupera casi la mitad, porque 3.190 millones de dólares se subsidian.

Otra explicación tiene que ver con la producción petrolera, que en 2023 estuvo en declive. Cifras del BCE señalan que la producción nacional de crudo llegó a 173,4 millones de barriles: 1,2 % menos comparado con 2022.

Para Santiago Mosquera, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de las Américas (UDLA), Ecuador venía de un buen desempeño fiscal en 2022, pero esto se revirtió en 2023, sobre todo por la caída de los ingresos petroleros, a causa de la paralización de las exportaciones por deslaves que afectaron los oleoductos. A esto se suma la sobreestimación de ingresos, es decir calcular más de lo que se iba a recibir, y un menor dinamismo económico.

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El otro factor tiene que ver con menores ingresos por impuestos, que se ajustaron en un punto del PIB, unos 1.000 millones de dólares. La Cepal señala que en Ecuador se registraron reducciones en las tarifas de varios impuestos: impuesto a la salida de divisas (ISD); impuesto a los consumos especiales (ICE), aplicado a tabaco, armas de fuego, aviones, alcohol, bebidas no alcohólicas y gaseosas y fundas plásticas; impuesto al valor agregado (IVA) para servicios turísticos durante ciertos feriados nacionales. El expresidente Guillermo Lasso tomó esas medidas desde enero de 2023 hasta antes de dejar el cargo tras la muerte cruzada, en mayo de ese año, que implicó elecciones generales anticipadas.

El año de elecciones es un año en el que todas las empresas, bancos, inversiones, Estado, se paran temporalmente porque está el contexto de “no sé qué va a pasar”.

Eduardo Morán

Profesor de Finanzas de

la UIDE

Su sucesor, Daniel Noboa, tuvo que hacer frente a esos menores ingresos que desembocaron en pagos atrasados del Estado a proveedores y entidades públicas por 4.500 millones de dólares al cierre de 2023.

Justamente esa inestabilidad política complicó la economía en 2023, considera Eduardo Morán, profesor de Finanzas de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE). “Siempre al final de las elecciones hay una ralentización económica”, añade el experto.

Noboa ha buscado recomponer las finanzas con dos reformas tributarias, que en un caso implicó el aumento del impuesto al valor agregado (IVA) del 12 al 15 %. Además, se recurrió a un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 4.000 millones de dólares ante la falta de recursos.

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