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Digno de resaltarse

La decisión de que los pequeños productores bananeros puedan acogerse al cupo del 15 % obligatorio de compra de la fruta por parte de los exportadores -si forman parte de asociaciones debidamente registradas- es un acto positivo que sin duda hay que resaltar, porque se trata de hacer justicia, al conceder iguales condiciones a los pequeños productores que así podrán operar con holgura y mayor independencia. De lo contrario, no tendrían otro camino que entregarse a los grandes productores, en términos unilateralmente impuestos. Ampliar el ámbito de los negocios para los bananeros a pequeña escala, que son la parte débil de la cadena, significa abrirles promisorios caminos, comenzando con desmontar todo un sistema de sometimiento que ha estado vigente durante tanto tiempo.
El gerente de Banavid resalta con gran lógica el riesgo de que Ecuador sea relegado por otros países que han ganado en productividad y competitividad y, por ende, pueden ofrecer mayores beneficios y mejores condiciones. Desde luego, no hay que conformarse con esto, sino avanzar, derrumbar barreras, abrir mercados, ampliar la cooperación. Por ello considera que es necesario lograr una cadena bananera eficiente y unida.
Las informaciones periodísticas expresan que se registró el año pasado una cifra récord: “316,4 millones” de cajas de banano, según el último dato divulgado por AEBE, lo que significa que en todo el 2015 “se lograran más de los 320 millones de cartones que se habían pronosticado a inicios del año”.
Según los técnicos, estos factores no variarán de inmediato, y la situación se mantendrá durante un período más o menos considerable, que hay que aprovechar al máximo.
El cupo del 15% favorecerá a “1.000 pequeños y medianos bananeros agremiados de las provincias de El Oro, Guayas y Los Ríos”. El gran productor tiene poder suficiente en el mercado e influencias en las entidades del sector. Hay que apoyar al pequeño bananero, y eso es lo que se está haciendo.
vivancoj@granasa.com.ec