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El dialogo tiene plazos cortos
El plazo para presentar los primeros resultados y acuerdos del Diálogo Social Nacional, decretado por el presidente Lenín Moreno, se cumple en menos de dos meses.

Corre el tiempo. El plazo para presentar los primeros resultados y acuerdos del Diálogo Social Nacional, decretado por el presidente Lenín Moreno, se cumple en menos de dos meses.
La normativa establece que las secretarías y ministerios instalen y convoquen a estos espacios de conversación. Hasta el viernes, actores sociales y políticos desconocían cuál será la metodología a aplicarse. También si serán o no invitados a estos conversatorios.
Pero el mecanismo de mesas de diálogo no es nuevo. Fue aplicado, en 2015, por el anterior Gobierno para tratar las leyes de herencia y plusvalía, que fueron retiradas de la Asamblea Nacional luego de ser rechazadas en las calles de Quito y Guayaquil.
¿Cuáles fueron los resultados de estos diálogos? Para Geovanni Atarihuana, dirigente de Unidad Popular (UP), en aquella ocasión este mecanismo fracasó y al final se impuso la tesis del oficialismo.
“Recordemos que eso se convirtió en un monólogo. Reunieron a sus afines y hablaron solo con los que ellos consideraban ‘patriotas’. El éxito de esta nueva propuesta radicará en tener reglas claras lo más rápido posible”, dijo a EXPRESO.
El jueves también se decretó la creación del Consejo Consultivo Productivo y Tributario. Este es el primer “espacio de diálogo” que se concreta con el sector productivo y esta misma semana deberían empezar a instalarse las mesas de trabajo por sector.
Ahí Moreno reiteró su compromiso de no tomar decisiones sobre temas específicos sin contar con la opinión de los actores directamente involucrados con la problemática.
Para la socióloga y catedrática Natalia Sierra, la apertura de estos espacios de debate tan amplios es compleja, por lo que se necesita cumplir, al menos, con dos requisitos y características.
Lo primero es que los invitados se reconozcan como “sujetos de diálogo”, es decir que tengan claro que van a tener que escuchar puntos de vista distintos y con una vocación democrática de debatirlos y, quizá, tener que aceptarlos.
“Lo segundo que podría complicar este llamado es la existencia de estructuras estatales montadas desde el Gobierno pasado que impidan los procesos de intercambio de opiniones en función de llegar a consensos. ¿Están dispuestos a rever el programa de Gobierno propuesto desde Alianza PAIS?”, se pregunta Sierra.
Por lo pronto, ya se produjeron dos encuentros que, para muchos, son muestras importantes de que se puede abrir una nueva era en la forma de hacer política en el país.
Tras la firma del decreto, el 20 de junio pasado Moreno se reunió con el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, luego de casi 10 años de relaciones congeladas entre el Ejecutivo y el Cabildo porteño. Un día después el turno fue para el alcalde de Quito, Mauricio Rodas.