Actualidad
La deuda compromete al proximo mandatario
Difícil empezar con el pie derecho. El próximo gobierno tendrá que lidiar con el pago de las deudas que acumula la actual administración.

CONTEXTO
Los precandidatos presidenciales dibujan sus planes económicos considerando las facturas pendientes. EXPRESO publicó, ayer, las alternativas de los aspirantes a Carondelet. Todos coinciden en la necesidad de transparentar cuentas y renegociar los compromisos adquiridos.
Difícil empezar con el pie derecho. El próximo gobierno tendrá que lidiar con el pago de las deudas que acumula la actual administración. No se trata solo de capital -que supera los 36.810 millones de dólares, según el Ministerio de Finanzas-, los intereses y el servicio de deuda podrían llevarse una tajada cercana al 20 % del Presupuesto del Estado.
En 2015, por ejemplo, el Gobierno de Rafael Correa proyectó un pago de casi 5.000 millones de dólares para intereses y amortización de deuda pública. El doble de lo que se asignó, en el mismo año, para Desarrollo Social (Salud y otros sectores) y Conocimiento (Educación). A esos sectoriales se les presupuestó 2.467 millones.
Ese fue el monto inicial, destaca el exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, pero no el final. La adquisición de más haberes provocaron que el pago por endeudarse, según los datos del experto, llegue a los 7.000 millones al final de 2015.
Expertos consultados por EXPRESO consideran que el escenario actual es aún más complejo porque el presidente Rafael Correa continúa contratando deuda a ocho meses de dejar Carondelet. El último ejemplo fue el martes con una emisión de bonos por 1.000 millones de dólares a un interés del 10,75 %.
El porcentaje es absurdo para el exdirector del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, Omar Serrano. Como analista financiero lamentó que el país, por la imagen que proyecta, deba pagar cuotas tan altas cuando Colombia y Perú emiten bonos con tasas menores al 3 %.
Según los estimados macroeconómicos, esa imagen hará que el próximo presidente tenga que lidiar con cuotas superiores a los 6.000 millones de dólares solo para cumplir compromisos pendientes. Ese sería el monto inicial. Una cifra que incrementa durante el año.
Ortiz hace cuentas. En este año se estima que los intereses de deuda sean de unos 1.750 millones de dólares. A eso se suma una amortización por más o menos 4.134 millones de dólares. Eso sin tomar en cuenta la última emisión de papeles del Estado. Un número similar se cubriría en 2017.
¿Qué se podría hacer con esos recursos? El nuevo mandatario podría construir 882 escuelas del milenio (cada una por 6,8 millones) o 109 millones de maternidades como la que inauguró el Gobierno, en Quito, en este año.
Los precandidatos saben que el escenario es complicado y por eso planean caminos alternativos. Guillermo Lasso, líder de Creando Oportunidades (CREO), dijo que el primer paso será equilibrar el Presupuesto General del Estado para evitar los gastos excesivos. Luego buscará reactivar el motor productivo para generar recursos.
La revolución ciudadana, sin embargo, defiende sus operaciones. Para el oficialismo, los gastos han sido necesarios y bien justificados.
OTRAS DEUDAS
Preventa
Las ventas anticipadas de crudo son una práctica recurrente. Cynthia Viteri, precandidata de La Unidad, exige claridad sobre este rubro.
Atrasos
El pago a proveedores internos y a los gobiernos autónomos descentralizados tiene retrasos pero el Gobierno no los considera como deuda.
Certificados
El Ministerio de Finanzas no incluye en la lista de deudas a los Certificados de Tesorería. Esos papeles emitidos por el Gobierno tienen plazos cortos y se comercializan internamente.