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(Des) “honoris causa”
Se entiende que un doctorado “honoris causa” es un reconocimiento excepcional que una universidad entrega a los méritos sobresalientes, a la trayectoria de una vida de un profesional o a su contribución en un campo específico del conocimiento. Se entiende, además, que ese conocimiento guarde relación con su aplicación práctica en esa área del conocimiento o con el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar de la humanidad, en general, o de una comunidad, en particular.
Para tener una idea de la excepcionalidad de este reconocimiento, baste saber que Albert Einstein recibió diez de estas distinciones a lo largo de su vida; los laureados con el Premio Nobel de Literatura: Gabriela Mistral y Pablo Neruda, solo seis y dos, respectivamente; el recientemente fallecido Stephen Hawking, trece; o Richard Thaler, Premio Nobel de Economía 2017 por su contribución a la economía del comportamiento, apenas tres.
Entre los políticos no es extraño que reciban estas distinciones -muchas “palanqueadas” por ellos mismos- y coleccionadas por vanidad y deseo de lograr un reconocimiento que no podrían tener por mérito propio. Como ejemplo se puede citar a Hugo Chávez, quien la recibió en diez ocasiones, u otros como Francisco Franco, Anastasio Somoza, Nicolás Maduro, Kim il-Sung (no es chiste) y hasta Donald Trump.
Tampoco existe obligatoriedad de aceptar dicho reconocimiento. Gabriel García Márquez, por ejemplo, luego de recibir el Nobel de Literatura en 1982 decidió no aceptar ninguno, por lo que rechazó el concedido por la prestigiosa universidad La Sorbona, en París, aunque años después aceptó el de la Universidad de Cádiz y el de la Universidad de Santa Marta, con los que, sumados al que le había concedido la Universidad de Columbia, completó los únicos tres que tuvo a lo largo de su vida.
Lo que sí queda claro es que no existe, necesariamente, una relación directamente proporcional entre los méritos de alguien y el número de doctorados recibidos. Incluso, irónicamente, en ciertos casos, esa relación es inversamente proporcional.