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El debate sobre genero se calienta con acciones legales
Cinco demandas presentaron los colectivos GLBTI contra grupos profamilia y las iglesias. Para mañana fue fijada la audiencia de uno de los casos.

Enfrentados. De un lado el Frente Nacional por la Familia y las iglesias católica, evangélica y adventistas y del otro los colectivos GLBTI, que pidieron acciones de protección contra los primeros. La razón: la identidad de género y la concepción de familia que cada grupo tiene y que siente amenazado.
El pedido presentado el jueves por los activistas Iván Carrazco Montalvo, Michael Fuentes Aguirre y Cayetana Salao Sterckx contra los miembros de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, la Confraternidad Evangélica Ecuatoriana y la iglesia adventista fue aceptado por los jueces del Tribunal de Garantías Penales de Quito: Wilson Caiza, Mirian Escobar Pérez y Fausto Lana.
Las partes fueron convocadas para el jueves, a las 14:00, a una audiencia para que expongan sus argumentos.
Los demandados son Eugenio Arellano, Luis Cabrera y René Coba, presidente, vicepresidente y secretario general de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, respectivamente; el pastor adventista Freddy Guerrero y Jaime Cornejo, del Movimiento Vida y Familia; el pastor evangélico Fernando Lay, del Movimiento Vida y Familia; y Estuardo López, presidente de la Confraternidad Evangélica Ecuatoriana.
Según el Frente Nacional por la familia, hay otros pedidos de acción de medidas cautelares que tendrán que enfrentar por defender el derecho de los padres a criar a sus hijos como quieran.
Amparo Medina, vocera del Frente Nacional por la Familia, precisó que hasta ayer conocían de acciones judiciales iniciadas por las minorías GLBTI en contra de la Federación de colegios católicos de Cuenca y el colegio Las Catalinas, de la misma ciudad; el colegio Santa Teresita de Guayaquil y los párrocos de esa misma entidad.
La demanda contra la Iglesia católica sorprendió a monseñor Eugenio Arellano, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Él dijo ayer a Diario EXPRESO que le extraña porque él nunca les faltó el respeto ni a ellos (GLBTI) ni a nadie. Ahora, dijo, no tienen más que responder, no con demandas porque no piensa demandar a nadie. “Yo tengo mucha esperanza en la justicia y se demostrará que de lo que se me acusa no es verdad”.
Los grupos profamilia, por su parte, buscan la atención de la Asamblea y el Gobierno central para defender el derecho a defender a la familia y exigir cambios al proyecto de ley para erradicar la violencia contra la mujer, que fue lo que motivó la movilización del sábado pasado, cuyo lema fue “Con mis hijos no te metas”.
Si no hay respuesta, la agrupación de padres de familia, de diferentes provincias del país, asegura estar dispuesta a organizar otra marcha para defender a sus hijos de lo que consideran imposiciones del poder político, a través de los ministerios de Educación y de Salud.
“No estamos en contra de nadie. Lo que defendemos es el derecho a la libertad”, dijo Amparo Medina.
Los grupos activistas GLBTI, por su parte, rechazan la actitud de los grupos profamilia porque aseguran que, con las marchas y expresiones públicas, están creando homofobias contra los grupos de gais, lesbianas, bisexuales, transgénero, transexuales, travestis e intersex. La asambleísta Diane Rodríguez, quien pertenece a este grupo, asegura que con las acciones legales ellos solo intentan defender sus derechos y luchar contra la discriminación.
Colectivos GLBTI
Los grupos GLBTI, a través de una carta pública, hicieron ayer un pedido a los asambleístas para que no olviden “el espíritu de Montecristi” y no cedan a lo que ellos consideran presiones ultraconservadoras de la campaña “#ConMisHijosNoteMetas”.
Grupos ProFamilia
Agrupaciones de padres, de colegios católicos, consideran que la Asamblea y el Gobierno central deben dejar de impulsar acciones, como la Ley de Violencia contra la Mujer, que trastoca lo estrictamente familiar.