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En cuatro horas ‘quebraron’ a dos

Aunque no se conocían, dos jóvenes compartían edad y apellido materno, y su muerte será recordada el mismo día, pues ambos fueron asesinados a balazos entre las 18:40 y 22:30 de ayer, en el Guasmo Sur de Guayaquil.
La primera víctima fue Juan Carlos Cabezas Arroyo, de 18 años, quien dialogaba con unos ‘panas’ cuando un tipo llegó en bicicleta, sacó un arma y le ‘pegó’ cuatro tiros.
El hecho se registró en el barrio 15 de Agosto, de la cooperativa Proletarios Sin Tierra. Luego, mientras el criminal escapaba, sus amigos lo trasladaron al hospital materno-infantil Matilde Hidalgo de Prócel, más conocido como Maternidad del Guasmo.
El fiscal William Aguilar, quien actuó en la diligencia, confirmó que la víctima llegó a la casa de salud sin vida. El funcionario mencionó que el principal sospechoso es un sujeto llamado ‘Anthony’, a quien le mataron un hermano el pasado domingo.
El operador de justicia no adelantó más detalles porque ese caso aún estaba en investigación, pero añadió que alrededor de cuatro horas después, otro joven fue acribillado en la misma zona.
Se trató de Roberto Carlos Valencia Arroyo, quien estaba en su casa cuando llegó un conocido a visitarlo, conversaron por un momento y luego se retiraron en una motocicleta.
Más tarde, el amigo del joven regresó y preguntó si Roberto Carlos había vuelto a casa. Los familiares le respondieron que no y el individuo se retiró rápidamente, relató el fiscal Aguilar.
Después de unos minutos, agentes de la Policía Nacional llegaron a la vivienda para informar a los familiares que Valencia Arroyo estaba muerto y que su cuerpo aún estaba tendido en una vía de la cooperativa Guayas y Quil.
Los allegados denunciaron el hecho en la Fiscalía de Flagrancia, donde señalaron que Roberto Carlos fue baleado en el cráneo. Aguilar comentó que fueron al menos cuatro tiros.
Otro detalle que se revela en el documento es que después del asesinato, un sujeto le quitó una cadena y el teléfono celular a la víctima.
Quienes habitan en esa zona contaron a los investigadores que el mismo amigo habría estado involucrado en el hecho. Es por eso que los agentes de la Dinased (Delitos contra la Vida) empezaron a buscar la moto y durante el rastreo ubicaron al sospechoso mientras se movilizaba en un auto junto a una pareja.
Los tres fueron retenidos, pero luego se confirmó la detención de uno de ellos, por su supuesta participación en el crimen.
El teniente coronel William Martínez, jefe zonal de la Dinased, explicó que están en búsqueda de otro sospechoso y que Roberto Carlos supuestamente portaba un canguro en la cintura, que le fue sustraído tras el asesinato.
El oficial agregó que se debe determinar qué había dentro de ese accesorio, para que hayan acabado con la vida de Valencia Arroyo. (SCM)