La corrupcion petrolera
No es novedad la firme relación existente entre petróleo y corrupción. El Ecuador ha sufrido de ese mal desde antes de que Jaime Galarza escribiese su: El festín del petróleo. De entonces a nuestros días continúa y acentuada. Las denuncias cubren todo el espectro. Se dan vinculadas a la repotenciación de las refinerías ya existentes o a las que están por construirse. El sobreprecio es escandaloso pero... Lo único que al final queda es el escándalo, el movimiento de tierras, incrementado por la impunidad y el cinismo.
En efecto, sobre el asunto no aparecen sino chivos expiatorios. Los grandes capos que lucran a costilla del “excremento del diablo” gozan de buena salud económica y social, se han convertido en personajes de primer nivel de nuestra “vida municipal y espesa”. La justicia no los alcanza. Los dineros mal habidos actúan como coraza protectora. Son hombres de “Panama papers” y pareciera que ello les otorga un poder especial. Los hace hasta respetables, claro que únicamente para todos quienes han convertido al becerro de oro en sujeto de su adoración, seres igualmente despreciables que también han incrementado su número.
Por otro lado, los protege el cinismo. Sábado a sábado se miente con desenfado, con estudiado descaro. Eso, por supuesto, tampoco es nuevo en el Ecuador. El nefasto y corrupto dictador Veintemilla se llamaba a sí mismo: “Esclavo abnegado de la Patria” y lo que era, lo que realmente era, lo señalaba con fuerza Juan Montalvo: un esclavo de sus vicios, de su patológica ambición de poseer. Los que carecen, presumen.
El país no puede, frente a lo señalado, permanecer impasible. Tiene que exigir transparentar las cuentas. Saber si en efecto la propia constructora de la refinería de Esmeraldas ofrecía su repotenciación a un costo varias veces inferior al que finalmente ha debido erogarse a la empresa contratada por la actual administración. Saber por qué, sin la certeza de la indispensable provisión del crudo, era conveniente invertir en la refinería de El Aromo, todo lo que hasta ahora se ha gastado.
El petróleo es el sueldo del Ecuador y hay que defenderlo del atraco.
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