Actualidad
La clave de la unidad es compartir la misma vision

Primera precisión: Venezuela no es Ecuador. Segunda precisión: la experiencia venezolana no pretende ser un ejemplo para otros países. Dejando claro estas puntualizaciones, el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, y otros miembros del colectivo dialogaron con Diario EXPRESO sobre la experiencia de la oposición venezolana en los procesos de unidad que, ahora, cobran protagonismo en Ecuador con la cercanía de las elecciones presidenciales y legislativas de 2017.
Torrealba, un periodista venezolano, cree que la clave en un proceso de unidad es compartir la misma visión u objetivo que, en el caso venezolano, fueron los problemas que aquejan a su sociedad. Pero, una unidad entendida no solamente como la suma de votos, sino como una unión de la sociedad. Además, resalta la importancia de llevar los entendimientos políticos y jurídicos al plano económico y social. Sin embargo, todo proceso tiene sus dificultades y la desunión es una.
Un ejemplo cercano fue la reciente y poco fructífera reunión convocada por Pachakutik en Quito. Las bases del movimiento rechazaron la presencia de organizaciones de derecha.
Torrealba considera un error permitir divisiones o uniones en base a etiquetas (izquierda o derecha). “Hay que aprender a aproximarnos no desde las etiquetas sino desde las realidades”.
La oposición venezolana también afrontó desuniones incluso en las últimas elecciones legislativas, recuerda el actual diputado por el sector de Petare (Caracas), Ángel Alvarado. Cuenta que hubo estados donde no se presentaron candidaturas únicas y la MUD perdió no menos de cinco legisladores.
La conclusión de estas realidades es que las unidad no es perfecta. Para la coordinadora nacional del movimiento Vente Venezuela, María Corina Machado, las principales diferencias son políticas y sobre el cómo y cuándo llevar adelante el objetivo en común. Por ejemplo, si seguir o no las manifestaciones en las calles, quién será el candidato, etc.
De acuerdo a Torrealba, la primera dificultad está en que la naturaleza de los partidos políticos es competir y no compartir. “ Pero en el común denominador de los requerimientos es que la unidad pasa a ser deseable en sociedades que han sido divididas. Hay que combinar una cosa con la otra. La diferencia es el sentido común que es el más escaso de los sentidos”.
En este sentido, Alvarado considera que la tolerancia democrática es fundamental y entender que “en política no siempre se puede hacer lo que uno quiere”. “Lo que pasa es que a veces los intereses personales están sobre los intereses colectivos y ese es el gran problema de la política”. AAE