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El Clasico del Astillero deja a los dos heridos
83 empates se han registrado en el partido inmortal entre azules y amarillos. La última victoria fue de Barcelona.

Llegaban al partido inmortal luego de recibir algunas balas en el proceso. Emelec y un semestre lleno de obstáculos; sin técnico, problemas internos, eliminado de Copa Libertadores, y prácticamente, fuera de la pelea por la etapa. El Ídolo del Astillero desde el resbalón capitalino con Liga (Q) perdió los papeles de la obra que había empezado a interpretar con atracción y convicción. El Clásico del Astillero era esa inyección de morfina para cualquiera de los dos.
Pero al final del agonizante encuentro, hay dos análisis dignos de revisar. El espectáculo deportivo lleno de garra y pundonor que ambos mostraron, luchando hasta el final; y el resultado: un empate, que en el futuro puede no ser tan conveniente.
La igualdad, tras los 90 minutos y el contexto del desarrollo, tiene un sabor más agradable para los toreros. Un jugador menos, sin el goleador (Juan Dinenno) por lesión y el gol recibido a dos minutos de que se termine el partido. Los festejos de sus jugadores reflejaron la algarabía de lo conseguido, aunque Beder Caicedo fue un paso más allá.
De los dos clubes del Astillero, Barcelona es el más cercano a la etapa. Pero bien o mal, necesitará una mano de su hermano de barrio. ¿Por qué? El Ídolo no se mide al líder (Liga de Quito). Emelec, sí.
El Ídolo tiene una tarea compleja, deberá visitar cuatro veces la altura contra rivales complejos (Macará, El Nacional, Independiente y Universidad Católica). Sin embargo, en este campeonato registran dos victorias, un empate y una derrota en la serranía del país. Mientras que de local, el panorama luce más accesible: Aucas, Delfín y Técnico Universitario.
Emelec, en este Clásico, se jugaba una de sus últimas cartas para soñar con la final. Lejos del primer puesto, la victoria era una obligación, ya que al menos el calendario lucía mejor porque debía enfrentar a dos de los tres clubes que están por encima de ellos (Liga y U. Católica). Además, tiene cuatro partidos dentro de casa y tres fuera.
Para en este tramo definitorio de la etapa, Barcelona deberá recuperar a su goleador y a su capitán, Matías Oyola, ambos todavía en proceso de recuperación de sus respectivas lesiones y claves para reencontrarse con ese juego que lo llevó a ser puntero durante siete jornadas. Emelec necesita prenderle una vela a su nuevo DT y hacer mucho, sin esperar demasiado.
La marca del extremo
La era Preciado ante el Ídolo
Llegó la temporada pasada a Emelec y ha tenido la oportunidad de disputar seis de estos enfrentamientos históricos en el fútbol ecuatoriano.
Su debut se dio en el estadio Banco Pacífico Capwell, cuando los azules derrotaron por la mínima diferencia al cuadro torero con un gol de Marlon de Jesús. Precisamente, Preciado fue quien dio la asistencia de aquella anotación.
Pero no se estrenaría en las redes hasta el siguiente choque, el 28 de junio en el Monumental. Ese día cayó el Bombillo, pero Preciado marcó.
Luego en noviembre de 2017, en el 3-0 en la casa de los eléctricos, fue Ayrton quien sentenció la historia con un tiro de media distancia.
Con su último gol, Preciado ha derrotado la valla de Máximo Banguera en tres oportunidades, en tan solo seis Clásicos del Astillero jugados. Brayan Angulo, su socio en el ataque, ha marcado en los dos últimos.
Fue uno de los protagonistas
Díaz, una necesidad torera
El domingo Barcelona volvió a disfrutar de la calidad y habilidad de uno de sus jugadores históricos: Damián Díaz.
Con un rol protagonista, siempre pidiendo la pelota, con mayor velocidad y movilidad en el frente de ataque, y hasta en momentos con disposición defensiva, Díaz demostró cuánto le hace falta a Barcelona.
Si hay algo que se le criticó al club torero en las últimas fechas, es la ausencia de variantes a la hora de buscar el gol, se volvió muy predecible. Con el Kitu, Barcelona se garantiza a tenerla, sobre todo si está inspirado.
Díaz había caído en un pozo con su rendimiento. Tanto así, que Guillermo Almada lo alejó de la titularidad durante varios enfrentamientos.
Luego de este empate, que ayuda en lo anímico, el regreso del Kitu será determinante para que Barcelona consiga el primer cupo a la final.
Las invasiones
En el empate
En el 1-1 de Arroyo, hinchas toreros ingresaron a abrazar al jugador. Fueron retirados del estadio por la Policía.
Total algarabía
El 2-1 de Angulo hizo que los hinchas ingresaran al campo y que los jugadores se acercasen a la grada con ellos.
Al final
Tras el 2-2 y el gesto de Beder Caicedo, un hincha ingresó, pero fue detenido por las fuerzas policiales.
Más del clásico
Arroyo y los penales
El volante Michael Arroyo ha logrado convertir tres anotaciones en Clásicos del Astillero, como jugador de Barcelona. Curiosamente, todos los goles fueron desde la pena máxima. Su primer gol en estos choques se dio en el recordado 5-0 en la temporada 2012. El portero de aquel partido fue Cristian Arana. Sin embargo, los últimos dos penaltis se los anotó a Esteban Dreer. Ambos tantos se dieron en esta temporada.
Un gesto reprochable
Luego del emocionante empate de Érick Castillo, quien admitió que perdió su camiseta luego de que un agente policial la agarrase, su compañero Beder Caicedo no se pudo contener en la euforia y le mostró el dedo medio a la hinchada de Emelec. Aunque tentativamente el reporte arbitral no contemplaría el gesto del futbolista, el Comité Disciplinario de la Ecuafútbol podría actuar de oficio por las imágenes difundidas.
Interinazgo fallido
Primero, Nassib Neme aseguró que no habría interinazgo por parte de Javier Klimowicz, pero la inminente salida de Alfredo Arias obligó a que el exportero azul tomase el lugar antes del arribo de Mariano Soso, nuevo DT azul. Aunque es el menos culpable de los resultados en estos dos últimos partidos, Klimo sumó dos juegos en la serie de privilegio: una goleada (ante Santa Fe 0-3) y la igualdad de este último Clásico.
El informe de ponce
Omar Ponce manejó criteriosamente el Clásico del pasado domingo, a pesar de ser un duelo caliente. Mostró ocho tarjetas amarillas y una expulsión de Mario Pineida (foto). Fue criticado por Guillermo Almada por un supuesto penal sobre Érick Castillo. En su informe arbitral, Ponce reza que hubo la invasión de campo por los hinchas en el primer gol de Barcelona, en el segundo de Emelec y al final del partido. No registró el gesto de Caicedo.