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El cerdo se gana la confianza del pais
En una década, el consumo per cápita se incrementó de 6,88 a 10,90 kilos. Una mayor tecnificación transforma a este sector.

Hace una década, el consumo de carne de cerdo estaba marcado por prejuicios: No solo se dudaba en la forma en cómo estos animales eran criados, sino por su efecto en la salud si estos no eran bien cocinados. No obstante, una progresiva tecnificación en esta industria ha ido cambiando esos paradigmas y sembrando confianza en el mercado. En 9 años, el índice de consumo per cápita creció de 6,88 kilos a 10,90 kilos.
El inicio de la industrialización de este sector, que ha ido desplazando de a poco a pequeños criaderos improvisados, se remonta al año 2005, según cuenta a EXPRESO José Orellana, director ejecutivo de la Asociación de Porcicultores del Ecuador (ASPE). Fue la época, dice, en que se empezó a trabajar en mejoras en temas de genética, en alimentación y sanidad. “Ya no se habla de razas puras, sino de la mezcla de varias genéticas que determinan un mejor nivel de calidad y parámetros de productividad”.
Este esfuerzo ha ido impulsando la demanda en el mercado y ha hecho que pequeñas, medianas y grandes empresas incrementen sus niveles de producción. Si se observan las cifras del año 2009, esta casi ha llegado a duplicarse, al pasar de 90.000 a 173.194 toneladas, según lo previsto para este año.
Este trabajo viene incidiendo también en un mayor aporte de esta industria en la economía. Según datos publicados en la revista Maíz&Soya, este sector ha venido creciendo un promedio de 6,9 % entre los años 2009 y 2017, hasta llegar a mover unos $ 600 millones al año, un 8 % del PIB agropecuario.
En el país, se estima que la población de cerdos por año llega a los 2’000.000. Una mayor producción, dice Orellana, también ha permitido que el sector pueda disminuir las importaciones de carne. En el mismo periodo de estudio, las toneladas métricas bajaron de 10.203 toneladas a 3.872.
La oferta nacional es suficiente para abastecer la demanda local; no obstante, la industria aún requiere comprar de afuera ciertos productos en los que el país aún es deficitario, como el cuero y la grasa, que son esencialmente requeridos por la industria de embutidos.
Aun así, denuncian los productores, hay mucho volumen de carne que desde Colombia y Perú está ingresando a través de contrabando, lo que merma las ganancias del productor nacional. El director de ASPE explica que el Tratado de Libre Comercio que Perú firmó con EE.UU. juega en contra del sector. Este acuerdo comercial permite al país vecino obtener carne a bajos precios; una ventaja que también es aprovechada para comercializar diferentes tipos de cortes en Ecuador, pero a mejores costos. El valor del kilo del cerdo en pie en Perú es de $ 2, versus los $ 2,40 en el país. En Colombia es de $ 1,90.
Controlar la ilegalidad y mejorar la competitividad no son los únicos desafíos. Aún es tarea pendiente promover el consumo a través de campañas que difundan sus beneficios. El consumo per cápita es de 10,90 kilos en el país, pero hay otros países en Latinoamérica que llegan a los 17 y 20 kilos.
La importancia de este sector
El sector
Según datos de la Asociación de Porcicultores, el año pasado fueron vacunados 2’000.000 de animales a nivel nacional. Son crías que pertenecen a unos 80.000 productores, entre pequeños, medianos y grandes.
Su aporte
Este sector está moviendo unos $ 600 millones al año. Eso equivale a una participación del 8 % del Producto Interno Bruto Agropecuario. Actualmente, el 60 % de la carne que se produce en el país viene de procesos industriales. El resto, de negocios familiares.
Pendientes
El pedido del sector es controlar el ingreso de productos que, vía contrabando, llega desde Colombia y Perú. Esto no solo atenta contra los porcicultores, sino contra la industria de balanceados que se apoya en este sector.