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La casa de los sabios
Como estoy vacunado contra la sospecha de haberme vuelto antiintegracionista escribo muy suelto de huesos el presente cañonazo y apoyo con firmeza que la sede equinoccial de la Unasur se convierta en universidad indígena.
Ocurre que la tal Unasur se tomó el antiguo y anhelado proyecto de la unidad de América Latina como pretexto para consolidar una mafia de asalto a sus recursos, de modo que fue bien merecido el nombre de Uñasur, con que algunos la rebautizamos.
No niego que entre sus auspiciadores pudiesen haber existido integracionistas sinceros a los que el sueño de la Patria Grande los motivaba hondamente pero, en la práctica, de Lula para abajo las metidas de uña a los fondos públicos justifican el apelativo.
Por lo demás, cuando un profundo sesgo ideológico ha impedido que la diversidad de las visiones consolide un proyecto en común, es justo que el Gobierno del Ecuador considere inútil seguir realizando esfuerzos de todo tipo orientados al mantenimiento de la Unasur y por ello ha decidido destinar su edificio al funcionamiento de una universidad intercultural de nacionalidades y pueblos indígenas.
De lo que recuerdo, el proyecto es un viejo sueño de la Conaie, que ahora podría convertirse en prometedora realidad.
Por supuesto, una universidad es más que únicamente un edificio vistoso, de gran diseño. Entiendo que existe un residuo favorable, producto de los esfuerzos previos. Con ellos y con la garantía de estabilidad que proporciona el contar con una adecuada infraestructura física, dicho centro de educación superior tiene futuro.
En cuanto a los trabajos por la integración de nuestros pueblos, realizarlos es un deber permanente de los ecuatorianos y los latinoamericanos. La Patria Grande es el único camino serio a seguir para avanzar hacia la salida del subdesarrollo.
Desde antes de Bolívar, los precursores de la independencia soñaron con la mancomunidad de naciones, y luego del Libertador, sus discípulos, tal cual nuestro Eloy Alfaro, han seguido acariciando el sueño. Y aunque ahora está secuestrado por caudillos corruptos que lo tienen maltrecho, aún vive.