Actualidad
Cartas de lectores
“Avenida Delta es peligrosa”
La gran mayoría de jóvenes que estudian en la U. de Guayaquil, entran y salen en gran cantidad por la avenida Delta, que tiene un intenso tráfico vehicular, situación que genera un constante riesgo para los estudiantes y los conductores que no respetan las señales de tránsito, lo que obliga a mantener agentes de la ATM en dicha vía.
Con el objeto de aportar una posible solución creo que la Municipalidad podría estudiar la posibilidad de construir un paso peatonal y poner rejas en el parterre central para que los peatones lo utilicen, además las autoridades universitarias y Tránsito deben realizar una campaña publicitaría para que su uso sea constante.
Édgar Villacrés Intriago
La tenencia de armas en los Estados Unidos
En Estados Unidos, en el 47 % de los hogares hay un arma de fuego y el 69 % de las personas ha disparado una, al menos una vez; es una tradición cultural desde el lejano oeste. La desconfianza de que el Estado proteja a las familias y las campañas comerciales encargadas de propalar miedo para que la gente compre armas, originaron que portar y tener armas sea un derecho constitucional que Obama no puede limitar. Será difícil que se gane la batalla a los comerciantes de armas y a la Asociación Nacional del Rifle que deben tener gran poder económico y político en el Congreso, que desde ya se ha pronunciado en contra del control de la venta de armas propuesto por el presidente.
Miguel Ulloa Paredes
El ‘milagro’ ecuatoriano
El sueño ecuatoriano se volvió pesadilla. Nuestro potencial fue abortado por el proyecto estatista cuya disfuncionalidad inherente paraliza el aparato productivo. La caída del petróleo solo desnudó la pésima gestión. Crearon una distopía ideológica que aplasta los indicadores reales reproduciendo incertidumbre. Ahora el proceso avanza ‘ciego’ devorando la liquidez. Apenas un 19 % de la bonanza se capitalizó. El resto se fue a gasto y propaganda, ambos improductivos. Las contradicciones del sistema se acumularon hasta producir el estallido. Ahora la bifurcación entre propaganda y realidad es obvia. “Ninguna crisis es culpa de los recursos sino de su mala gestión”, dice Samuelson.
Paul Tapia Goya
Las terminales satélite
Es un enorme acierto la construcción de dos terminales satélites en el Puerto Principal, una en la vía a Daule, que está próxima a ser inaugurada; y otra proyectada en la vía a la costa. De hecho, estas instalaciones descongestionarán a la terminal terrestre de Guayaquil cuyos accesos en la avenida Benjamín Rosales lucen atestados de pasajeros, buses y vehículos particulares, generando, a toda hora del día, un caos impresionante. Proyectos de esta envergadura son los que necesita nuestra ciudad para desconcentrarse y para proyectarse como una urbe en permanente desarrollo. Felicitaciones a quienes han hecho posible estas obras.
Inés Bravo
“Por la lengua cae el hombre”
Calumnia, difamación y chisme. Estas tres palabras unidas es una bomba explosiva como las que lanzaron en Hiroshima y Nagasaki. La calumnia es una acusación a sabiendas que es falsa. Qien ha calumniado debe reparar el daño. La lengua es un pincel y una arma mortal poderosa que hay que saber manejar.
El difamador vierte los papeles verdaderos a falsos, lo cual quita derecho a su nombre. Antes de hablar de otros piense si le gustaría que hablen de usted. La Biblia dice: “Yo les digo que el día del juicio, los hombres tendrán que dar cuentas hasta de las palabras ociosas, por la lengua cae el hombre que no te llamen calumniador” (Mateo12:36:37).
Javier Valarezo Serrano
Las enmiendas sobre las Fuerzas Armadas y la seguridad interna
Existe un argumento respecto a que la preparación de los militares es muy diferente al propósito de mantener el orden público, o velar por la seguridad de los ciudadanos, o controlar el tráfico de drogas y otras actividades afines que las ejerce la Policía Nacional. Parecería que los militares no tendrían capacidad de raciocinio y solo están mentalizados para actuar mecánicamente en la guerra. Considero que quienes integran las Fuerzas Armadas son seres de carne y hueso igual que todos con capacidad para discernir.
Respecto a que los militares están preparados para defender la integridad de la patria y la soberanía, estamos de acuerdo, pero sería bueno analizar quiénes nos llevan a los conflictos, qué verdaderos intereses económicos se mueven en estas confrontaciones, quiénes se benefician de la venta de armas y, cada qué tiempo se ha producido un verdadero enfrentamiento armado. Es decir las FF. AA. durante la mayoría de tiempo se preparan para la guerra, pero nos preguntamos ¿cuál es el beneficio que generan para el país durante el tiempo que no hay un real peligro? Se gastan grandes cantidades de dinero en armas, pertrechos, entrenamiento y el mantenimiento mismo de los efectivos, lo más justo sería que ellos mismos deberían pronunciarse en forma voluntaria. .
Galo Molina Moncayo
“Orgullosos del profesionalismo de nuestras instituciones castrenses”
Hugo Chávez, como político y militar que era, logró politizar a las fuerzas armadas venezolanas, convirtiéndolas en la rama armada del Partido Socialista Unificado, activando, de esta forma, la bomba de tiempo más peligrosa para la democracia y futuro de ese país. Es una de las mejor armadas de América Latina, lo que la vuelve más letal y menos profesional, toda vez que al politizarla los parámetros de ascenso y mando no son la calificación profesional, sino la sumisión partidista, el servilismo político, que pulverizan la disciplina castrense y convierte a esa institución armada en una inmensa masa gelatinosa de militantes armados, que en cualquier momento pueden iniciar cualquier guerra civil, cualquier masacre, contra cualquier pronunciamiento del pueblo que no convenga a sus intereses políticos e ideológicos. Lo funesto, lo fatal es que no se ve salida a esta politización militar, porque la única salida sería la creación de una nueva institución armada basada en parámetros profesionales y esencialmente apolítico ¿y esto quién lo hará?
Ante este panorama castrense venezolano, y regresando a ver a nuestras instituciones militares, debemos sentirnos altamente orgullosos de su profesionalidad y apoliticidad que generan una gran sensación de protección de nuestros derechos, libertades y garantías ciudadanas, lo cual es producto de una formación sistemática en valores y principios esencialmente profesionales y humanistas.
Mauro Terán Cevallos