Novedad. Una arena salvadora de vidas. Si cambia de color, el gato debe ser llevado al médico.

Desde una arena que alerta males hasta comida sin gluten

Vacuna recombinante. Se llama Recombitek y protege desde el moquillo hasta la hepatitis, pasando por la parainfluenza, leptospirosis y el parvovirus canino.

Durante tres días, de nueve de la mañana a diez de la noche, cerca de 1.800 personas ocuparon todo el nivel de salones del Hilton Colón para hablar de lo único que no apareció por ningún lado, sino en fotos, afiches y brochures: perros y gatos.

En ningún lugar de esta ciudad podrían estar tan seguros. Ahí se desarrollaba el Congreso Veterinario de León y concentraba desde los más innovadores y sanos alimentos, hasta las tecnologías médicas de avanzada.

También coincidían ahí aquellos profesionales a los que los guayaquileños -algo que no hacen fácilmente- confían con los ojos cerrados a sus mascotas: los veterinarios.

Es más, el sueño de cualquier perro o gato podría cumplirse ahí. Pues, se exhibió desde comidas sin gluten hasta las de sabor a salmón y a carne de venado y a bisontes asados, de la marca Taste of the Wild. La empresa ServiMarket presentó su arena alerta enfermedades felinas. “Está hecho de cristales que cambian de color si es que su gato presenta un problema de salud”, dijo Janeth Lamota.

También fue posible, durante estos días, concretar la más lejana de las aspiraciones de los médicos tratantes de mascotas. “Te imaginas en nuestra clínica aquella plataforma de radiografía digital”, le comentaba a su acompañante Felipe Borja, que veía en la pantalla de una smart TV su funcionamiento.

Claro, para dotar su centro de salud animal con aquella máquina, debería cancelar antes la atractiva suma de 300 mil dólares. “Y no se preocupe del traslado, nosotros se lo colocamos en el lugar que quieran”, les dijo Yadira Chairez, representante de VES, de Quito.

En uno de los stands, Andrés Mora, profesor en la Universidad de Cuenca, se enamoró del modelo entrenador quirúrgico vasculizante de alta fidelidad, que no es otra cosa que una réplica sintética, realista y anatómicamente exacta a la carne e intestinos del cuerpo de un perro, con el que es posible practicar desde operaciones quirúrgicas hasta extracciones de órganos. “Estas cosas nos hacen falta en nuestras aulas”.

Para llevárselo, solo había que pagar 50 mil dólares.

Así como alguien promocionó su habilidad para anestesiar animales enormes -jirafas, rinocerontes, elefantes- hubo quien habló del curso intensivo para odontólogos de mascotas.

“Por 200 dólares y en dos días, ya es un especialista. Tenemos una escuela (en Quito), y les vendemos todo el equipo para su consultorio, por 5.500 dólares”, dice uno de los promotores del kit para odontólogos.

Los gatos motivan a un congreso

Hay una tendencia a tener más gatos, al menos es lo que ocurre entre los millennials (nacidos entre 1980 y el 2000). Por falta de tiempo y porque comen menos, resulta más cómodo para ellos cuidar de un felino, explica el presidente del Colegio de Médicos Veterinarios del Guayas, Andrés Jouvín.

Esta tendencia motivó a un congreso internacional ‘Locos por los gatos’, que se desarrollará el 22 y 23 de noviembre en el hotel Oro Verde. Espera contar con unos 700 participantes.