Restos. Así quedaron algunos objetos dentro de la garita luego de los incidentes suscitados la tarde del domingo.

Agresion en Las Cumbres toma un nuevo giro legal

La Fiscalía investiga de oficio a funcionarios que recibieron la denuncia. La defensa plantea que el acto trasciende de contravención a una acción mayor.

Ni los agresores ni los agredidos aparecen públicamente, luego de que las redes sociales viralizaran el lunes 6 de agosto el vídeo de un acto de violencia que se suscitó la tarde del domingo en una garita de seguridad en la urbanización Las Cumbres.

“Lo que diga mi abogado, es lo que cabe de mi parte”, le respondió a EXPRESO, vía celular, Freddy Soria Cano, uno de los dos guardias de seguridad que habrían recibido el ataque. El otro fue Eduardo Santana.

Quien sí apareció la tarde de ayer fue el abogado defensor de Soria y Santana, quien ofreció una rueda de prensa y emitió un boletín. Steven Reyes, profesional vinculado al estudio jurídico Ulloa & Asociados, adelantó que el acuerdo entre las partes se pudo haber dado en el marco de lo que se consideró una agresión y se lo catalogó como contravención. “Sin embargo, revisando el vídeo, se puede llegar a considerar que sería un delito mayor”. Frente a esto, el posible acuerdo entre las partes quedaría sin efecto.

Jimmy Salazar, presidente del Colegio de Abogados del Guayas, sostiene que el vídeo no sería suficiente para determinar los daños y secuelas de la agresión, “sino la valoración médica; y es el experto, el médico legista, el que ha hecho un análisis, ha evaluado y da una lesión que no supera los tres días, y al haber una lesión que no supera los tres días, no cabe más que una contravención”.

Salazar sugiere que, en caso de no estar de acuerdo con la valoración del médico, la persona que se considera afectada puede pedir que otro cuerpo médico, otro especialista lo revise.

Paralelamente, la Fiscalía del Guayas, inició de oficio una investigación contra dos funcionarios de la institución por su actuación en la Unidad de Flagrancia, hasta donde la noche del domingo se presentó Soria, quien habría recibido la mayor cantidad de golpes.

Edmundo Briones, fiscal del Guayas y Galápagos (e), solicitó un informe por escrito a Marco E., y a la médica perito Daysi T., quienes se encontraban de turno en la unidad y conocieron detalles de los incidentes.

Una vez recibido el informe, el fiscal provincial del Guayas remitirá esa documentación a la Unidad de Gestión Procesal de la Fiscalía General del Estado, con la finalidad de que se analice el caso y se tome la resolución que corresponda.

Tampoco fue posible obtener una versión de parte de los administradores de la urbanización. Sin embargo, para la noche de ayer se había convocado a los vecinos para definir una postura frente al hecho.

Lo que sí fue desmentido es que los tres agresores -miembros de una misma familia- residan en Las Cumbres, aunque sí ingresan por la garita de esta urbanización, por cuanto existe un trato con la administración de Ceibos Norte para facilitar el paso de los residentes.

EXPRESO intentó contactarse con la familia involucrada en la agresión, pero fue imposible. Sin embargo, en un audio que se atribuye a la esposa de uno de los involucrados se asegura que el guardia habría insultado e invitado a pelear, y “al ver mis hijos lo que sucede y que su padre sangraba lo defienden, como haría cualquier hijo con su padre, un hombre de casi 60 años”.

“A pesar de eso -continúa el audio- se hizo una conciliación en la cual se arregló por las dos partes, se los indemnizó y se comprometió a pagar los daños de la garita”. RGS, KSG

Protocolos de seguridad

“Los guardias no deben confrontar”

Los protocolos de seguridad son parecidos en las urbanizaciones cerradas. El residente que está al día con el pago de las alícuotas puede ingresar por las puertas automáticas, y el que no, lo hace por la de visitantes, y se somete al proceso de revisión. En Puerto Seymour, el presidente del directorio, Guillermo Ayala, explica que con dos meses de mora, se desactiva el ingreso automático, y los guardias no pueden dar explicaciones de esa situación. “Ellos no pueden ponerse a discutir ni dar explicaciones de por qué se les ha desactivado el sticker. Tampoco pueden llegar a la confrontación con ningún residente. En caso de tener algún malcriado, debe llamar a la policía”.

Coincide con él Reynaldo Cañizares, expresidente de la ciudadela Puerto Azul, quien indica que los vigilantes de su ciudadela jamás pueden entrar a un punto de confrontación que los pone en una situación riesgosa y, en caso de haber alguna agresión de cualquier índole, verbal o física, el guardia puede poner una denuncia “y nosotros lo respaldaríamos, siempre y cuando el vigilante quede en condición de víctima”.

Para Fabián Durán, de la comisión de seguridad del directorio de Laguna Club, lo primero es la capacitación en relaciones humanas de los guardias, ya que “es muy difícil tratar con propietarios que en algunos casos se sienten vulnerados en su ingreso”. A ello se suma la comunicación que debe existir entre la administración de la urbanización y los residentes, para que estén conscientes de las medidas que se adoptan en la ciudadela. KSG

Para saber

La urbanización

Está ubicada en la zona de Los Ceibos. Ocupa un área de 426 mil metros cuadrados. Colinda con las urbanizaciones Santa Cecilia, Ceibos Norte y Mapasingue Oeste.

El guardia agredido

Freddy Soria Cano tiene 35 años, es quevedeño y desde hace cinco años labora como guardia de seguridad en la urbanización Las Cumbres. Es uno de los nueve empleados que cumplen ese tipo de servicio en la ciudadela.