Empresa Pública de Salud: expertos advierten retos y riesgos tras creación de AIL EP
Especialistas advierten que nueva institución requerirá de auditorías independientes, controles técnicos y reformas para evitar irregularidades

Jaime Bernabé asumió el Ministerio de Salud mientras el Gobierno impulsa la creación de AIL EP, la nueva empresa pública que concentrará las compras sanitarias del Estado.
Lo que debes saber
- La creación de AIL EP busca centralizar la compra de medicamentos e insumos médicos en Ecuador.
- Especialistas ven oportunidades para mejorar el abastecimiento, pero alertan sobre riesgos de corrupción, burocracia y falta de controles.
- El debate también incluye el financiamiento, la transparencia y la reforma de la contratación pública.
El 22 de mayo de 2026, mediante el Decreto Ejecutivo 393, el presidente Daniel Noboa dispuso la creación de la Empresa Pública de Abastecimiento, Infraestructura y Logística en Salud (AIL EP), una entidad que concentrará la compra de medicamentos, insumos, equipos médicos, infraestructura hospitalaria y servicios vinculados al sistema sanitario. La medida surge en medio de una persistente crisis marcada por el desabastecimiento, deudas con proveedores y denuncias de fallas en la contratación pública.
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La nueva empresa nace con la promesa de agilizar las adquisiciones y reducir intermediarios. Sin embargo, su creación también reabre el debate sobre si una nueva estructura estatal podrá resolver problemas históricos de gestión o si corre el riesgo de replicar obstáculos como la burocracia, la duplicidad institucional y las irregularidades que han afectado durante años al sistema de salud pública.
Ante las dudas sobre el financiamiento, los mecanismos de control, la relación con otras entidades del sistema de salud y los plazos de implementación de AIL EP, EXPRESO solicitó entrevistas con la Presidencia de la República y con el recién posesionado ministro de Salud, Jaime Bernabé. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta, por lo que se consultó a especialistas y actores del sector para analizar los alcances y riesgos de la iniciativa.
Producción nacional y contratación pública: las propuestas de Francisco Andino
En ese contexto, Francisco Andino, exministro de Salud, manifestó que la creación de la Empresa Pública de Abastecimiento, Infraestructura y Logística en Salud puede representar “una oportunidad” para agilizar las compras y el abastecimiento sanitario, aunque advirtió que primero deberá estructurarse su funcionamiento interno. “La Presidencia ha determinado el qué, con un decreto, pero tiene que elaborar el cómo, el cuándo y el con quién hacerlo”, señaló.
Asimismo, defendió la posibilidad de priorizar compras nacionales y alianzas con fabricantes ecuatorianos, en lugar de depender de importaciones. “Yo no me iría muy lejos, a la India. Yo me sentaría con la industria ecuatoriana”, indicó Andino, al considerar que los recursos públicos deberían mantenerse dentro del país para fortalecer el empleo y la producción local. Desde su visión, la empresa pública podría negociar directamente con fabricantes farmacéuticos y reducir hasta en un 50 % los costos frente al precio de venta al público.
No obstante, para Andino la crisis del sistema sanitario no se resolverá únicamente con la creación de una empresa pública, sino con cambios estructurales en la normativa de contratación estatal. “El problema no se trata de la empresa pública, se trata de la norma”, enfatizó. A su criterio, la actual ley de contratación es “perversa y perjudicial”, porque prioriza el precio por encima de la calidad en las compras de salud.
Federación Médica cuestiona la centralización de compras sanitarias
Por su parte, Santiago Carrasco, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana (FME), cuestionó que el Gobierno haya optado por crear una empresa pública para gestionar las compras sanitarias en lugar de recurrir a mecanismos internacionales ya existentes. Comentó que la organización había propuesto que Ecuador participe en fondos internacionales de adquisición de medicinas para acceder a mejores precios y garantizar la trazabilidad. “Hay un fondo internacional de compras públicas en el que países emergentes como el nuestro ponían su dinero y podían comprar en cualquier país a precios más bajos”.
“La solución a la crisis sanitaria no pasa únicamente por comprar medicamentos. Se necesita planificación del talento humano, financiamiento sostenible, una historia clínica única con inteligencia artificial, fortalecimiento de la atención primaria y mecanismos reales de transparencia y control. La intención de mejorar el abastecimiento no es mala, pero tenemos dudas sobre si las personas que rodean este proyecto cuentan con la experiencia necesaria para ejecutarlo”.
Respecto a la AIL EP, Carrasco mencionó que la concentración de funciones podría generar riesgos si no existen controles independientes. Considera que la entidad centralizará la compra y distribución de medicamentos, equipos, infraestructura y sistemas tecnológicos, por lo que insistió en la necesidad de veedurías ciudadanas y participación de la prensa. “Si no hay mecanismos formales de participación técnica y auditoría externa sanitaria, las compras van a terminar en algún problema de corrupción”.
Además, el dirigente médico cuestionó el papel de organismos y comités que, a su juicio, no han logrado resolver los problemas estructurales del sistema sanitario. Frente a ello, planteó reformas enfocadas en la planificación del talento humano, el financiamiento sostenible, la digitalización y el fortalecimiento de la atención primaria. “La FME reconoce todas las iniciativas orientadas al mejor acceso y abastecimiento, pero consideramos indispensable que se garantice la transparencia, la participación técnica independiente y mecanismos verificables de mejora de la calidad”, manifestó.
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Compras en India, abastecimiento y control de calidad en salud
Leonardo Viteri, exdirector del IESS, coincidió con Andino en que la nueva empresa pública puede representar una oportunidad para mejorar el abastecimiento sanitario y fortalecer el control de las adquisiciones. A su criterio, la centralización facilitaría la fiscalización de los recursos públicos y permitiría corregir problemas históricos en la gestión de compras. “No es lo mismo fiscalizar una empresa pública que fiscalizar 2.080 unidades operativas en todos sus niveles y complejidad de atención”, sostuvo.
“Los grandes productores de principios activos son India y China. Las principales farmacéuticas del mundo compran allí sus insumos. El problema no es comprar en la India, sino saber a quién comprarle y garantizar controles de calidad, bioequivalencia y buenas prácticas de manufactura. Como se trata de una sola empresa, tendrá muchos ojos encima: de la opinión pública, del periodismo, de los médicos, de los hospitales y de los usuarios”.
El exfuncionario también defendió la estrategia de buscar acuerdos para la adquisición de medicamentos en India, aunque insistió en la necesidad de controles técnicos rigurosos. “Los dos monstruos de los genéricos y de los principios activos son India y China”, afirmó. Añadió que grandes farmacéuticas adquieren principios activos provenientes de esos mercados, por lo que el desafío radica en garantizar estándares de calidad, bioequivalencia y buenas prácticas de manufactura.
A estas observaciones se sumó Marcos Molina, expresidente de la Comisión de Salud, quien sostuvo que la nueva empresa pública deberá estar sometida a controles y auditorías internacionales para evitar irregularidades en la gestión de medicamentos e insumos. Considera que la transparencia debe apoyarse en entidades certificadoras especializadas y sistemas tecnológicos de seguimiento. “Tiene que haber alguien que realmente nos diga: ‘Sí, entraron tantos, llegaron tantos y se entregó tanto’. Y esa es una calificadora”.
“Coincido con el presidente en que la compra sea de país a país. Los productos de la India abastecen en gran medida a Estados Unidos y pasan controles de la FDA, que es extremadamente rigurosa. Pero habría que organizar una unidad técnica evaluadora sanitaria para calificar los medicamentos que se incorporen al cuadro básico. Actualmente existen 484 principios activos y esa cifra debería incrementarse cada año a entre 500 y 600”.
Auditorías internacionales y presupuesto: desafíos para AIL EP
Molina también consideró necesario reestructurar organismos vinculados al sistema sanitario para evitar duplicidades y optimizar recursos. “No se puede cambiar con lo mismo. Ahí, uno de esos tiene que irse. Definitivamente tiene que reestructurarse todo”. Además, advirtió sobre las limitaciones presupuestarias que enfrenta el sector. “Los presupuestos son de dos tipos: el presupuesto que te dicen que te dan y el presupuesto que nunca te dan”, aseveró, al señalar que los fondos asignados a salud rara vez llegan en su totalidad.