‘Con mis hijos, no’
Las personas dentro o fuera del sector público deben demostrar de qué viven, cuáles son sus ingresos y de dónde provienen.
Cuando un padre siente que alguno de sus hijos está en peligro, reacciona, sea que el riesgo se justifique o no. Ante la justicia, todos son iguales o al menos eso se espera. Familiares, amigos, conocidos o desconocidos, si existen indicios para ser investigados, se debe proceder conforme a la ley. Sin embargo, a veces quienes aplican el marco legal miran para un lado y omiten ver al otro.
El enfrentamiento en redes sociales de un asambleísta con un exalcalde de Guayaquil por la conformación de una empresa en un paraíso fiscal y que mereció la contestación de este último en defensa del patrimonio de sus hijos, es una clara evidencia de que la transparencia es el único camino que deben seguir los funcionarios y exfuncionarios públicos. Las personas dentro o fuera del sector público deben demostrar de qué viven, cuáles son sus ingresos y de dónde provienen, cuánto pagan de impuesto a la renta y otros tributos. La claridad en las finanzas personales debe ser un principio rector de quienes incursionan en el sector público.
El combate a las irregularidades que rodean al sector público debe ser integral y coherente. No se puede salir y condenar públicamente el robo que pulula por las calles y no este otro tipo de irregularidades que son tan condenables como las primeras.