Militaricen ahora
Crear corredores seguros en cada una de las ciudades, con presencia militar, para que al menos en esos sitios los ciudadanos se sientan protegidos
Ningún indicio a la vista de que la rampante inseguridad esté reduciendo su presencia en las calles. Restaurantes y discotecas casi vacíos. Parques y lugares de esparcimiento abandonados. Las casas son el único refugio y, a veces, ni así. Porque también entran a robar o, en el peor de los casos, a secuestrar a algún familiar al pie de su domicilio.
La situación es cada vez más preocupante. La Policía Nacional hace lo que puede con lo que tiene, pero sus insumos son insuficientes ante el armamento y las manos -muchas de ellas de menores de edad- con las que cuenta el crimen organizado. Todo esto ya lo sabemos y lo conoce el Gobierno, pero no se siente el cambio. La mano del Estado, en todo su conjunto, es débil. Y una situación apremiante requiere medidas inmediatas, como militarizar las ciudades. Crear corredores seguros en cada una de ellas, con presencia militar, para que al menos en esos sitios los ciudadanos se sientan protegidos, con espacios para distraerse, libres del miedo. Al menos el patrullaje disuade a la delincuencia, sin que esto representar descuidar los puntos críticos. No es posible que la delincuencia siga ganando terreno al punto de que Salinas, uno de los balnearios predilectos de los guayaquileños y del país, luzca desolado los fines de semana. Algo hay que hacer.