Andrés Isch | Un tour para ver pobres
Qué fácil suena la trova revolucionaria cuando se duerme en hoteles cinco estrellas
El socialismo desborda hiel, pero aún dentro de su fracaso logra reservar unas pocas mieles para aduladores afortunados. Por ejemplo, para el grupúsculo de ‘influencers’ que acaban de hacer el ridículo viajando a Cuba. Empujados por la organización Code Pink, con aviones charteados y yates de lujo, reunieron un puñado de alimentos (a los que un cubano promedio jamás tendrá acceso) y se lanzaron hacia la isla a consumir más de lo que donaban. ¡Qué fácil suena la trova revolucionaria cuando se duerme en hoteles cinco estrellas y se la reproduce desde un iPhone 18!
Mientras esa caterva de incoherentes celebra conciertos privados en uno de los pocos lugares que tiene energía eléctrica, nueve de cada diez cubanos vive en la miseria y nueve de cada diez niños no tiene acceso a frutas, vegetales o proteínas. Las muertes por desnutrición crónica aumentan 77 % por año y la expectativa de vida cae un año por cada año. Es decir, contrario al resto del mundo, allí una persona tiene cada vez menos probabilidades de llegar a una vejez digna.
Esos activistas que reclaman a sus gobiernos por las medidas económicas adoptadas por Estados Unidos en contra de la dictadura, no entienden el lujo de poder hacerlo, pues reclamar contra el castrismo significaría terminar preso o desaparecido. La historia de la revolución documenta decenas de miles de adversarios políticos ejecutados, judicial y extrajudicialmente, presos de conciencia e, incluso, campos de concentración construidos para encerrar a homosexuales portadores del VIH hasta que mueran, alejados del resto de la sociedad.
¿Son estos activistas ignorantes a la realidad o simplemente no les importa? Apuesto que ambas. Exponen su ignorancia con el mismo orgullo que las prendas de diseñador con las que desfilan en TikTok, al tiempo que comen de la mano de los verdugos del pueblo cubano. ¿O creen que es difícil encontrar, entre los tres millones de exiliados, a alguien que pueda ponerles al tanto de la verdad en lugar de creerse la propaganda estatal?
Pero algo hay que reconocer, estos ‘influencers’ tienen el corazón tan socialista, que su mayor diversión es pagarse un tour para ver pobres en su hábitat natural.