No quisiera ser juez
Si no se asume las responsabilidades continuaremos por este derrotero que lleva al desastre.
Los últimos acontecimientos que involucran a jueces, y ya desde algún tiempo hace, ponen en evidencia una muy poca existencia de conocimiento jurídico y falta absoluta de sentido común o entendimiento natural. Hay muy, pero muy contadas excepciones. No es posible que abogados que han recibido formación sólida sean incapaces de consultar todos los aspectos jurídicos antes de tomar una decisión. La toma de decisiones de un juez, para condenar, absolver, liberar a una persona involucrada en cualquier acto delictivo, dice mucho de su integridad moral, conocimiento de las leyes y convicciones sociales. Un juez, en esencia, debe saber que liberar a una persona convicta por actos reñidos con la moral, genera la idea de impunidad y fomenta el delito. Este concepto solo sale de integridad profesional, moral y de formación familiar. Pero, ¿dónde están las facultades que otorgaron ese título profesional que les permitió acceder a la posición de juez? La sociedad y sus componentes deben actuar en conjunto para evitar que la lacra de la corrupción, la impunidad, la mediocridad, imperen en el país. Las sanciones a malos profesionales deben empezar por el retiro del título profesional. Actualmente, todos los jueces están en entredicho por la actuación de algunos de ellos aceptando recursos o buscando vericuetos infantiles para justificar sus decisiones. Esto significa que quien nombra a los jueces tampoco está calificado para hacerlo. ¿Por qué la pasividad de las facultades de derecho que produjeron profesionales mal preparados? ¿Se avergüenzan de sus productos? Si no se asume las responsabilidades continuaremos por este derrotero que lleva al desastre.
Ing. José M. Jalil Haas