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Diario Expreso Ecuador

Más precauciones por el peligro del fenómeno El Niño

Ecuador enfrenta alta probabilidad del fenómeno de El Niño, lo que exige prevención, inversión y coordinación para mitigar impactos económicos y sociales.

Las autoridades y la ciudadanía deben prepararse ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño en el país.

Las autoridades y la ciudadanía deben prepararse ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño en el país.ARCHIVO/ EXPRESO

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Los efectos del fenómeno de El Niño en 1997 demostraron su enorme impacto en el Ecuador. Provocó pérdidas económicas millonarias y afectó gravemente la infraestructura, la agricultura y a miles de familias, especialmente en las provincias de la Costa. Hoy, en 2026, el país enfrenta nuevamente esta amenaza y si no actúa con anticipación las consecuencias podrían ser iguales o más graves.

Alta probabilidad y zonas vulnerables en la Costa

El fenómeno coincidirá con la próxima estación invernal. La ONU ha advertido sobre sus posibles efectos en varios países, mientras los pronósticos indican un 80 % de probabilidad de que se desarrolle desde mediados de año, alcanzando su mayor intensidad entre diciembre de 2026 y febrero de 2027. La región Costa, en particular la provincia del Guayas, figura entre las más vulnerables.

Ante este escenario, el Gobierno ha solicitado a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, así como a alcaldías, prefecturas y juntas parroquiales, la presentación de planes de acción. Asimismo, los GAD, COE y ministerios deben ejecutar el mantenimiento preventivo de la infraestructura bajo su responsabilidad.

Prevención y planificación, claves para reducir daños

Sin embargo, se requiere mucho más. El Estado debe fortalecer los sistemas de alerta temprana, la planificación territorial y los mecanismos de financiamiento, con transparencia y sin corrupción. La prevención debe ejecutarse antes de la emergencia, mediante dragado de ríos, limpieza de canales y cunetas, construcción de muros de contención y otras obras prioritarias.

La preparación ciudadana también es fundamental. La población debe conocer los planes de contingencia y participar activamente en su cumplimiento. Del mismo modo, agricultores, ganaderos, pescadores y productores necesitan capacitación para reducir riesgos, proteger sus actividades y garantizar el abastecimiento de alimentos, evitando la especulación en los precios.

El Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura, debe destinar recursos para enfrentar esta emergencia, ampliar los seguros agrícolas y pecuarios, facilitar créditos y entregar insumos a los productores. La prevención es la mejor herramienta para disminuir los daños, proteger la vida, preservar la producción nacional y fortalecer la capacidad del país frente a los desastres naturales.

Robespierre Rivas Ronquillo

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