Y pensar que yo fui uno de los que creyó en usted
No han funcionado la mayoría de sus ministros y asesores. ¡Ineptos e inoperantes!
Pensé en escribir esto al término de su periodo, a finales de este año. Dos años y meses perdidos. Fui uno de los que creyó y votó por usted. ¡Nunca hubiese votado por el otro candidato! Pero bueno, hay dos cosas rescatables de usted: la compra de vacunas que se hizo a tiempo para combatir el covid-19, y la otra, mandar a su casa a vagos, ineptos y boicoteadores asambleístas con la muerte cruzada. Nada más. Si las 8 preguntas de consulta popular que se hicieron en febrero de este año y a las que el pueblo dijo NO se hubiesen hecho a inicios de su mandato, este hubiese dicho SÍ. Dijo que iba a eliminar: el CPCCS y no lo hizo; la tabla del consumo de drogas y no lo hizo. Que no iba a incrementar impuestos y fue lo primero que hizo. Después rectificó parcialmente. Que se iban a crear nuevas fuentes de empleo, que iba a venir la inversión extranjera, que iba abrirse nuevamente el Leopoldo Izquieta Pérez y que todos los hospitales públicos iban a tener medicamentos e implementos médicos: nunca pasó eso. De herencia nos deja: exportaciones de toneladas de drogas que salen por todos los puertos del país. Sicariatos y muertes en todas partes del país, casi a diario. Secuestros sin distingo de sexo y edad. Vacunadores-extorsionadores, por lo cual muchos negocios han cerrado sus puertas y se han perdido fuentes de empleo. No han funcionado la mayoría de sus ministros y asesores. ¡Ineptos e inoperantes!. Ni se le ocurra candidatizarse de nuevo.
Roberto Flores