La tarifa del transporte público debe ser revisada
El aumento del 25 % en los pasajes interprovinciales e intraprovinciales genera críticas sobre las metodologías utilizadas para calcular las nuevas tarifas.

El incremento de las tarifas del transporte interprovincial e intraprovincial entró en vigencia el 1 de agosto de 2026.
Más de la mitad de la población ecuatoriana utiliza el transporte público. Las instituciones responsables deben garantizar un servicio seguro, eficiente, ordenado y accesible, con una tarifa asequible para el usuario y sostenible para el transportista. Sin embargo, al parecer, esta obligación no se está cumpliendo.
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Metodologías que quedaron atrás
Hace unos días, mientras el Concejo Metropolitano de Quito debatía el alza del pasaje urbano, el gerente de la Secretaría de Movilidad señaló que la nueva tarifa se sustenta en la metodología de la Ordenanza 017-2020. Esta metodología es obsoleta, pues no ha sido revisada en seis años, y además es estática, inadecuada para un sector dinámico como el transporte, donde la velocidad es una variable fundamental. Por ello, la tarifa urbana no reflejaría el costo real del servicio.
Por otro lado, el Directorio de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) aprobó un incremento del 25 % sobre las tarifas de 2021 para el transporte interprovincial e intraprovincial, vigente desde el 1 de agosto de 2026. La ANT señala que es una medida temporal hasta contar con una nueva metodología. Pero surge una pregunta: si no existe una metodología actualizada, ¿de dónde salió ese 25 %?
El impacto para los pasajeros
La metodología de 2021 tampoco considera la velocidad como variable principal ni las operaciones que conforman un viaje: recoger pasajeros en A, trasladarlos hasta B, descargarlos, recoger nuevos pasajeros y retornar de B a A. Al sumar gastos y dividirlos por el número de pasajeros, produce tarifas que pueden estar distorsionadas.
Según la ANT, Quito-Ambato (121 km) pasó de USD 3,86 a USD 4,82; Quito-Guayaquil (420 km), de USD 11,73 a USD 14,66; y Quito-Loja (664 km), de USD 18,06 a USD 22,57.
En cambio, una metodología dinámica que considere vehículo, operadores y operaciones permitiría tarifas técnicas de USD 3,35 para Quito-Ambato, USD 8,95 para Quito-Guayaquil y USD 13,55 para Quito-Loja. La diferencia es considerable y amerita una revisión.
En conclusión, las tarifas aprobadas podrían no reflejar el costo real del servicio porque las metodologías utilizadas no responden a la dinámica del transporte. Es necesario revisarlas y establecer un sistema técnico, transparente y actualizado que proteja al usuario y al transportista.
Marco A. Zurita Ríos