¿Qué se busca hacer con tener una mayoría oficialista en la Asamblea?
Las mayorías en la Asamblea Nacional pueden impulsar cambios, pero sin control ni debate debilitan la democracia y la fiscalización.

La concentración de poder legislativo sin contrapesos genera críticas sobre el debilitamiento del debate democrático.
Desde que tengo memoria y algún conocimiento de política, el tener una mayoría sólida en la Asamblea Nacional ha sido el objetivo de todos los gobiernos de turno. Todos han buscado hacerse, a través de coaliciones, de una consistente mayoría, para evitar con eso la oposición a sus deseos u objetivos políticos.
Política
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Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
Riesgos de mayorías sin debate ni fiscalización
El ostentar una sólida mayoría que le permita al gobierno modificar las Leyes y la Constitución de la República sin siquiera escuchar a la oposición ha estado dentro de las legítimas aspiraciones de los partidos políticos ecuatorianos. Varios gobernantes han buscado hacerlo a través de una ruta lógica, como es la de exponer un proyecto político congruente y posible que motive a unirse por su tesis y sus objetivos. Esta coalición resulta positiva, razonable y constructiva siguiendo esta ruta. Pero, si esta aspiración es para hacer cosas impresentables y sin hacer ruido no es lógico ni conveniente a pesar de la alta o baja popularidad que tenga el gobernante de turno. Porque, esto no es asunto solamente de popularidad del líder o gobernante, sino que es cuestión del examen de los propósitos buscados a través del voto.
Las mayorías son herramientas para materializar y transformar cambios en realidades. Las mayorías no son solamente para tener poder, para cambiar las cosas sin decir, ni explicar qué se pretende, qué objetivos se persiguen o qué nueva realidad se busca alcanzar.
Me parece loable, lógico razonable y conveniente siempre y cuando conozcan la ciudadanía en general los propósitos de las reformas legales que se desean renovar y no como la actual mayoría que ha hecho gala de una escasa práctica en el ejercicio parlamentario; al incumplir las funciones legislativas, principalmente como es la de fiscalizar que no existe e impulsar el debate democrático y de servir de contra peso al Poder Ejecutivo. Es esto, una causal desgastante para que la Asamblea Nacional tenga baja aceptación popular.
Poder legislativo y equilibrio democrático en juego
El conformar una mayoría móvil para fundar “un nuevo país” sin darnos a conocer qué país es ese que algunos sueñan, pero que otros no nos lo imaginamos siquiera, no es razonable ni conveniente.
En resumen, no es sencillo, nada sencillo construir un país o destruir uno a partir de una mayoría frágil que piensen, sienten y dependan de la agenda única sometida al Poder Ejecutivo.
Mario Vargas Ochoa