Guayaquil y el reto de recuperar un centro histórico vivo, seguro y digno
Guayaquil enfrenta el desafío de revitalizar su centro para recuperar espacios seguros, activos y compartidos que fortalezcan la identidad y calidad de vida

Las autoridades salieron al balcón del Municipio de Guayaquil para apreciar el desfile estudiantil a su paso por la avenida Malecón.
Guayaquil no puede resignarse a ver morir su centro. Cuando el corazón de una ciudad deja de latir, todo el organismo se debilita. Ya vivimos esa historia: el Malecón pasó de ser símbolo de abandono e inseguridad a convertirse, gracias a la regeneración impulsada por León Febres-Cordero, en un espacio que devolvió a los guayaquileños el orgullo de mirar al río.
Recuperar las calles más allá de la infraestructura
Hoy el desafío es impedir que ese esfuerzo se desvanezca. Recuperar el centro no significa solo rescatar edificios o abrir negocios; significa devolver la vida a sus calles, garantizar seguridad, multiplicar las áreas verdes y promover una convivencia donde todas las clases sociales compartan el mismo espacio con respeto y tranquilidad.
Las ciudades que prosperan cuidan su memoria mientras construyen su futuro. Guayaquil merece un centro vivo, seguro y digno, capaz de inspirar a sus habitantes y de recordarles que pertenecen a un pueblo luchador, resiliente y alegre. Ese corazón no puede dejar de latir.
Cristina Zúñiga