Fundación Siglo XXI y el despilfarro del agua dulce
Se deberá contemplar una mejor consciencia con los recursos que la naturaleza brinda de manera generosa y gratuita pero sin el desprecio de ningún funcionario, bien sea de esta fundación o municipal.
El cambio climático ha reducido peligrosamente las lluvias. El río Danubio en Alemania se está secando, igual circunstancia en Italia, Argentina, y varios países del mundo. En Ecuador, por nuestra falta de cultura, se desprecia el agua potable y se la utiliza inescrupulosamente para riego de árboles por medio de tanqueros contratados por dicha fundación. Resulta extraño que disponiendo del gran caudal de agua dulce del río Guayas no se la utilice para dicho riego en toda la ciudad, así esa capacidad de agua estaría disponible para el adecuado uso de personas que urgentemente requieren del agua potable para su supervivencia diaria. El agua potable es una mercancía que tiene su precio comercial, como el cascajo, el cemento, las piedras y servicios contratados, es decir sujeta a la oferta y demanda en la firma de contratos. Salvo alguna circunstancia que perjudique a la vegetación, el agua del río puede servir para ese propósito y beneficiaría con un ahorro significativo a la Fundación Siglo XXI si tuviere esa consigna, y los tanqueros continuarían prestando su servicio de riego. Se deberá contemplar una mejor consciencia con los recursos que la naturaleza brinda de manera generosa y gratuita pero sin el desprecio de ningún funcionario, bien sea de esta fundación o municipal.
Arturo Torres Morales