Elección de alcalde de Guayaquil
A nosotros nos importa mucho que sea una gran mayoría la que se pronuncie votando por él o la ciudadana que llegue a ser alcalde
A través de este medio me permito sugerir a los aspirantes ocupar el Sillón de Olmedo y que por el momento tengan escasas posibilidades de conseguir esta magnífica oportunidad de cumplir con su deber de servir al noble y hospitalario pueblo de nuestra siempre amada ciudad de Guayaquil, que tengan el suficiente coraje de dar un paso al costado y soliciten a sus bases y a sus simpatizantes que voten por uno de los dos candidatos que al parecer están en el pelotón de llegada, y lo hagan sin pedir nada a cambio, que es lo que corresponde.
Muchos de ellos tienen suficiente tiempo y edad como para esperar el momento en que ese sueño sea realidad, pues créanlo o no esto es un camino de atajo que conduce a una futura gran victoria política.
A nosotros nos importa mucho que sea una gran mayoría la que se pronuncie votando por él o la ciudadana que llegue a ser alcalde, pues según se ve se puede llegar al Sillón de Olmedo con un 25 % de los votos válidos, lo cual no le da a ese aspirante un apoyo popular razonable. A nosotros nos importa que los colaboradores sean ciudadanos profesionales inteligentes, de prestancia y con conocimientos suficientes como para ayudar al futuro alcalde a cumplir con su deber de encaminar a la ciudad por la senda del desarrollo y la prosperidad, no borregos.
Jorge R. Morán Mosquera