Estado y sobrepoblación
El crecimiento de la pobreza y la informalidad presiona los servicios públicos y plantea retos para la economía y las políticas sociales de Ecuador

La informalidad laboral y el crecimiento de la pobreza generan una mayor presión sobre los servicios públicos y las finanzas del Estado.
El desequilibrio entre ingresos y gastos del Estado, provocado por la creciente demanda de servicios públicos de una población que no contribuye suficientemente a la economía, es una de las causas del subdesarrollo en la región y un problema mundial. En Ecuador apenas 35 % de la población tendría empleo formal, mientras 65 % vive en la informalidad y la pobreza. Esta población demanda vivienda, educación y salud, servicios que el Estado no siempre puede atender.
Planificación familiar y políticas públicas
En América Latina, Carlos Lleras Restrepo impulsó en Colombia, desde 1966, políticas de control de natalidad como política de Estado. Posteriormente, Alberto Fujimori aplicó medidas similares en Perú desde 1990, aunque su carácter obligatorio y la esterilización de unas 300.000 mujeres generaron graves conflictos legales. El problema tiene también un profundo trasfondo religioso y cultural.
En Guayaquil, el Dr. Paolo Marangoni, fundador de Aprofe, fue un visionario que enfrentó dificultades por promover la planificación familiar. El crecimiento desordenado de la pobreza es un factor decisivo para la economía regional y ha contribuido al deterioro institucional y a la transformación de los partidos políticos en empresas electorales.
La pobreza como desafío económico
Una posible respuesta sería incentivar la planificación familiar y establecer políticas tributarias que permitan afrontar el costo social de la pobreza. Si esta tendencia continúa, puede convertirse en una bomba de relojería para una economía dolarizada como la ecuatoriana.
Juan Orús Guerra