Cuándo la verdad dejó de ser importante...

La ciudadanía requiere información contrastada, no más fanatismo político

Desde que se descubrió que la información era un negocio...

Un informe periodístico puede ser revelador; sin embargo no puede sustituir a una investigación fiscal o a un proceso judicial. Lamentablemente la tendencia actual de ciertos periodistas implica emitir juicios con tintes innecesarios, lo que desnaturaliza dicha profesión. Toda investigación periodística debe basarse en contrastar las distintas versiones de los hechos, analizar a profundidad la información recabada, reunir pruebas y, finalmente, presentar las distintas versiones de los involucrados. Por ningún motivo los periodistas deben sustentarse en suposiciones. No es posible establecer una verdad si, al contrario, se estigmatiza sin mayor argumento, se califica y sentencia la información sin conocer ni contrastar la veracidad de lo mencionado. Resulta extensa la lista de periodistas y actores políticos que además de lucir sus deslealtades, vislumbran su esencia oportunista.

Cuando no se tiene argumentos sólidos para debatir, cuando se utiliza con ligereza afirmaciones irresponsables e injuriosas, o se emplean calumnias y acusaciones, solo denotan el pasquín de sus intereses y, en ese caso, es clara la diferencia entre hombres inteligentes y provocadores. Debemos ser claros: siempre se estará a favor de la investigación periodística pero así como añoramos que se respete la libertad de expresión, debemos exigir responsabilidad a los periodistas. La ciudadanía requiere información contrastada, no más fanatismo político.

Juan Francisco Yépez Tamayo