Cartas de lectores | Ante la falta de políticas públicas, el pueblo se organiza
Los vecinos que emprenden la construcción de estos portones comunitarios en muchos casos han sido víctimas de robos, asaltos o delitos menores
En los últimos meses, Guayaquil ha demostrado una gran iniciativa y solidaridad al colocar portones en diferentes áreas de la ciudad para prevenir problemas en la seguridad y mejorar la convivencia. Estos portones son construidos por los vecinos con materiales que ellos mismos consiguen, y son instalados en las entradas y salidas de las calles, vehiculares y peatonales, que conectan barrios aledaños y zonas que están lejos de las cámaras de seguridad. Los vecinos que emprenden la construcción de estos portones comunitarios en muchos casos han sido víctimas de robos, asaltos o delitos menores, y hartos de la inseguridad, decidieron tomar las riendas de su seguridad y la de sus vecinos. El accionar del pueblo guayaquileño es admirable: en lugar de esperar una respuesta del Gobierno, se organiza para poder resolver los problemas en conjunto. Para muchos la creación de estos portones comunitarios no es una forma de segregación, sino de unión: los vecinos se conocen, se visitan y se ayudan mutuamente. Además, las puertas se abren automáticamente cuando las autoridades policiales requieren el acceso. ¿Qué nos dice esto sobre el Gobierno en la seguridad ciudadana? Que el Estado debe prestar mayor atención a las necesidades de sus ciudadanos. El pueblo guayaquileño busca soluciones a su situación de inseguridad, pero también es una advertencia al Estado: los ciudadanos están dispuestos a tomar la iniciativa de velar por su bienestar, lo que evidencia la falta de políticas públicas adecuadas en estos temas.
Kelly Chóez Cárdenas