¿Qué hacer para cambiar este país? ¿Solo quejarnos?
Tenemos que reflexionar por haber permitido llegar a esta crisis integral, no haber sabido elegir a nuestros gobernantes
Nada más trágico para un pueblo que perder la fe y la esperanza de un futuro mejor. Es grave que la colectividad se colme de pesimismo, desconfianza, y se quede en indiferencia o quemeimportismo; que dejemos de luchar por la justicia social, la libertad, derechos humanos, con un comportamiento pasivo.
Cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad social para construir la vida, repensar el país que queremos, rescatar los profundos valores que se han perdido y alcanzar el bienestar personal y social. Tenemos que reflexionar por haber permitido llegar a esta crisis integral, no haber sabido elegir a nuestros gobernantes, haber permitido que nos engañen y mientan tantos años, que nos manipulen con mensajes demagógicos y populistas por posibilitar que el poder económico y político se repartan entre quienes siembran la miseria; por contemplar impávidos que el festín de los últimos 15 años quede sin castigo, y por consentir que la sistémica corrupción, escalofriante inseguridad ciudadana, desbordante narcotráfico y reinante impunidad continúen tan campantes. Es hora de despertar y unirnos para recuperar la fe y la esperanza, construir los cambios que requiere el país, defender la paz, consolidar y profundizar la democracia, hacer respetar derechos y libertades. Proyectar una visión positiva del futuro, pese a la indignación con nuestra clase política ante la corrupción, inseguridad ciudadana, hambre, desempleo, narcotráfico e impunidad. Reconozcamos nuestras culpas, tomemos conciencia y luchemos más que nunca con coraje y decisión para construir el Ecuador que ansiamos. ¡Basta ya de tanto conformismo!
Ec. Mario Vargas Ochoa