De amanecer y de futuro
En el tinto se reflejaba la primera nube que asomaba en la penumbra. Miré sus ojos y me pareció ver un cielo en sus pupilas
Amanecer: al amanecer el cielo aparecía azulado. A su lado, yo degustaba mi primera taza de café del día. En el tinto se reflejaba la primera nube que asomaba en la penumbra. Miré sus ojos y me pareció ver un cielo en sus pupilas. El viento movía sus cabellos, bebí la cafeína.
El futuro: -El futuro es incierto- dijo.
- ¡Míranos!, ya somos irreconocibles, nos hemos ido quedando sin humanidad, sin solidaridad, sin empatía. Estamos rodeados de máquinas, de realidad virtual, ellas controlarán nuestro futuro.
-Ya veremos lo que pasa. Mientras tanto, sonríe.
Pablo Virgili Benitez