Las implicaciones del acuerdo entre EE.UU. e Irán
El acuerdo entre EE.UU. e Irán busca estabilizar la economía global tras meses de tensión que dispararon los precios del petróleo y afectaron mercados

La caída del precio del petróleo refleja una menor tensión tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Tras más de tres meses de conflicto entre Estados Unidos e Irán, se ha firmado un acuerdo que, según sus signatarios, busca una paz duradera. Desde el inicio de las hostilidades, el 28 de febrero de este año, se generó una fuerte volatilidad en los precios del petróleo, afectaciones a la logística y al transporte internacional, incrementos de precios en numerosos bienes y servicios, problemas de abastecimiento en cadenas globales, daños a infraestructura petrolera regional, encarecimiento de productos agrícolas y, sobre todo, pérdidas humanas.
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Agencia AFP
Impacto global del conflicto en energía y economía
Antes del conflicto, el 27 de febrero, el barril de petróleo se cotizaba en 62 dólares. Durante los momentos más críticos alcanzó cerca de 120 dólares por barril, aunque su promedio rondó los 100 dólares.
Los derivados llegaron a ubicarse en al menos 180 dólares por barril, impactando los precios de los combustibles a nivel mundial, incluido Ecuador.
El acuerdo contempla, entre otros aspectos, la apertura del estrecho de Ormuz y la eliminación del polvo de uranio por parte de Irán, con el objetivo de evitar una nueva escalada. Sin embargo, en el corto plazo persistirá un escenario de cautela e incertidumbre, especialmente en torno al cumplimiento de los compromisos asumidos.
Expectativas tras el acuerdo y evolución del crudo
Respecto al precio del crudo, ya se observa una tendencia a la baja. El 15 de junio abrió en 80 dólares por barril y cerró la semana en 77 dólares. Esta reducción debería continuar conforme disminuyan las tensiones geopolíticas, favoreciendo también la estabilización de precios en derivados, fertilizantes, plásticos y otros productos vinculados.
No obstante, el ajuste no será inmediato. Durante al menos dos meses más podrían mantenerse presiones sobre los precios de los combustibles, debido a que gran parte de las transacciones petroleras se realizan en mercados de futuros, donde la entrega se concreta semanas después de la negociación.
Se espera que las relaciones internacionales en los ámbitos político, económico y comercial permitan resolver las diferencias por la vía diplomática, evitando conflictos que afecten la estabilidad global y favoreciendo un entorno de crecimiento económico y bienestar para los ciudadanos.
Jorge Calderón Salazar