Los abuelos
Hay quienes los han perdido hace mucho tiempo. Otros tenemos la dicha de aún tenerlos a nuestro lado. Enfermos o sanos, lúcidos o con la memoria que olvida por el paso de los años. Pero allí están. Preocupados porque nuestro matrimonio siga adelante, porque sus nietos estén cuidados, con buena salud, aprovechando sus estudios. Sueñan con verlos graduados y con una profesión digna. Rezan mucho por sus hijos, nueras y yernos, por sus nietos. Sus oraciones llegan a Dios con más rapidez, pues estos ángeles terrenales saben que todo lo que pidan lo conseguirán. Búsquelos…, siempre tendrán tiempo para usted. Llámelos…, no los olvide…, no deje de acordarse de ellos nunca.
Mario Monteverde Rodríguez