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Diario Expreso Ecuador

Un festín con pan ajeno

El acuerdo judicial de Alex Saab en EE.UU. reaviva los cuestionamientos sobre el caso Sucre-Foglocons y las operaciones realizadas desde Ecuador hacia Venezuela

Alex Saab enfrenta en Estados Unidos un proceso relacionado con lavado de dinero, mientras en Ecuador persisten cuestionamientos sobre las operaciones vinculadas al caso Sucre-Foglocons.

Alex Saab enfrenta en Estados Unidos un proceso relacionado con lavado de dinero, mientras en Ecuador persisten cuestionamientos sobre las operaciones vinculadas al caso Sucre-Foglocons.Archivo

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Alex Saab, en Miami, se declaró culpable de un cargo de conspiración para lavado de dinero, a cambio de pagar 195 millones de dólares y cooperar con la Fiscalía estadounidense.

El acuerdo judicial de Alex Saab en Estados Unidos

Primero, hay que preguntarle a este sujeto cómo logró ‘ahorrar’ tanto dinero. ¿Se ganó veinte veces el Pozo acumulado? ¿Fue un prestigioso empresario que generó empleo? Pues no. El testaferro del chavismo evita una condena mayor y se vuelve pieza clave para investigaciones empantanadas. Es un final pactado, no una rendición de cuentas completa. Creo que al menos en Ecuador, a través de la justicia estadounidense que va obteniendo un gran éxito; debe dar explicaciones y desenmascarar a sus compinches.

El antecedente del caso Sucre-Foglocons

Lo reconocido en Estados Unidos se refiere al esquema de sobornos del CLAP en Venezuela. Pero su historial pseudoempresarial arrancó antes, con apellido ecuatoriano: el caso Sucre-Foglocons. Entre 2012 y 2013, su empresa exportó desde Ecuador cerca de 160 millones de dólares hacia Venezuela a través del Sistema Sucre, mientras la aduana en nuestro país registraba apenas una fracción de ese monto, y los miserables chavistas mataban de hambre a su pueblo.

La Comisión de Fiscalización documentó exportaciones ficticias y sobrevaloradas, y concluyó que ese entramado habría servido para lavar activos con la complicidad, o al menos la negligencia calculada, de autoridades de ambos países.

El pedido de reabrir el capítulo ecuatoriano

El capítulo ecuatoriano sigue sin resolverse, más ahora que el propio protagonista admite haber operado un entramado de lavado en otro país, debería bastar para reabrir lo ocurrido con el caso Sucre, más aún cuando delitos como el peculado no prescriben.

Si el sistema de pagos del Ecuador movió cientos de millones de forma ficticia, y esos fondos pudieron financiar quién sabe qué, la responsabilidad no es solo de quien confesó en Miami, es también de quienes, en esa época, diseñaron las reglas que permitieron el fraude y luego llamaron circo a quien se atrevió a investigarlo.

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