Una carga que pasa de los carteles a clanes familiares

Tres grandes redes del narcotráfico amenazan desde la frontera norte con el tráfico de drogas. En Guayaquil proliferan ‘minibandas’ que siembran el pánico.

19 sep 2018 / 00:00

Un promedio de doce personas son detenidas a diario en la Zona 8 de Ecuador (comprende Guayaquil, Durán y Samborondón) vinculadas al tráfico internacional y microtráfico de drogas.

Una media que alarma y que se desprende de las 2.134 personas que fueron aprehendidas en el primer semestre de 2018, en las 1.884 operaciones policiales que se ejecutaron en contra de redes narcodelictivas y bandas locales, dedicadas al acopio, distribución y venta del alcaloide para el consumo interno. Acciones que además han generado la incautación de más de 14 toneladas de sustancias sujetas a fiscalización.

¿De dónde viene tanta droga y qué grupos mafiosos están detrás del ilícito negocio?

El periodista colombiano Alexander Oyola, investigador en temas de conflicto armado, detalla que el suroccidente colombiano (frontera con Ecuador) se ha convertido en el fortín del narcotráfico dentro de una convergencia de grupos como: la disidente Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Óliver Sinisterra, liderado por alias Guacho, supuestamente abatido en un operativo, y de quien aseguran ha tenido tanto éxito que tiene las alianzas directas con el cartel mexicano de Sinaloa, el cual apoya financiera y armamentísticamente al grupo.

Como se conoce, los departamentos de Putumayo, Nariño y Cauca concentran las mayores áreas de siembra de drogas, así como la instalación de laboratorios y rutas terrestres y marítimas para sacar las ilícitas sustancias de Colombia.

“En el departamento de Nariño está el ELN, hoy grupo ilegal que trata de negociar con el Gobierno la paz, pero que también como otrora lo hacía las FARC, apoyan los corredores y cobran impuesto al narcotráfico. Forma clara de subsistencia y apalancamiento de la subversión”, dice Oyola.

A su vez, y en esa misma zona, hay un Grupo Armado Organizado (GAO), de alias Otoniel, que lo llaman Los Rastrojos, y que irónicamente también hicieron acercamientos con el gobierno pasado para un sometimiento a la justicia. “Se dice que estos tienen poder para sacar droga por el (océano) Pacífico y sus nexos supuestamente los tienen con el cartel Jalisco Nueva Generación”, de México, dedicado al narcotráfico, extorsión, secuestro y tráfico de armas.

El experto sostiene que hay un claro peligro para Ecuador con la presencia de esos grupos narcodelictivos en la zona. “Esa frontera se está permeando, la presión de las autoridades no es suficiente y el soborno de altas sumas puede corromper...”.

Gran parte de los cargamentos pasa por el país, por ser una ruta de tránsito hacia otras naciones y regiones, especialmente por los puertos marítimos; principalmente el de Guayaquil, donde este año se han confiscado ocho toneladas de droga, y se han aprehendido a 15 personas, sospechosas de tráfico internacional de estupefacientes.

Otra parte de las sustancias es derivada al mercado nacional para el consumo interno, especialmente la marihuana y cripy, que en los últimos años ha sustituido a la ‘cholita’, el cannabis, estándar que se vendía en todos lados y que, hace siete años, comenzó a cambiar.

Rubén, quien lleva 15 años consumiendo variedades de marihuana, ha sentido de cerca esos cambios. No solo del producto, sino de la venta que se hace en Guayaquil, donde un porcentaje de expendedores lo hace a través de fachadas como locales o, simplemente desde su vivienda, pasando a ser hasta un negocio familiar que pasa de padres a hijos.

“Ahora es más común que jóvenes (adolescentes incluso) la vendan a domicilio. Esto por un lado es beneficioso, porque eso le evita al consumidor tener que arriesgarse (o) exponerse a verse involucrado en cosas terribles”, comenta Rubén.

La marihuana ‘de toda la vida’, que mayormente se vendía en tamugas (envueltas en tubitos de papel) se expendía en lugares clandestinos. Rubén lo compraba en el suburbio y en Bastión Popular. Siempre en lugares humildes o ciudadelas populares.

A partir del 2011, la ‘cholita’ bajó de calidad, al punto de que todo el mundo se vio obligado a comprar variedades más caras como: el skunk, blueberry, AK47, que al mismo tiempo comenzaron a masificarse y a bajar de precio. La de ‘toda la vida’ está prácticamente extinta a nivel masivo, siendo sustituida por el cripy, asegura Rubén.

La marihuana es una de las drogas más baratas, a pesar de que su precio se ha multiplicado diez veces más, en comparación a 10 o 15 años atrás. Hay presentaciones de $ 3 la fundita y en promociones, dos fundas por $ 5. Cuando hay escasez, el precio se dispara, llegando a triplicarse o quintuplicarse. En sus 15 años de consumo, Rubén ha vivido de dos a tres momentos de escasez. “Todo Guayaquil se pone como loco. Ocurre por decomisos fuertes: se agota y la gente empieza a especular”.

Consecuencias

Las ‘bandas en miniatura’ crean terror

El tráfico y microtráfico de drogas generan nuevos delitos como: el sicariato, la asociación ilícita, la intimidación, el chulco, el robo, detalla el fiscal Stalin Coca, de la Unidad de Delitos contra la Delincuencia Organizada Transnacional e Internacional (Fedoti). Las bandas en ‘miniatura’, como las describe el funcionario, son las que están creando el miedo y sembrando terror en la ciudad, por querer ganar espacio.

“Comienzan a crear el pánico y las muertes violentas... esas bandas en miniatura son las que proliferan en la ciudad...”. Según sostiene, se debe reformar el artículo 228 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) que establece las cantidades para el consumo de drogas. “Eso es lo que provoca que existan muchas bandas de microtráfico y que vendan en mínimas cantidades”.

Nacional

Los capos made in Ecuador

Entre abril de 2017 a enero de 2018, la Policía Nacional identificó a cuatro ecuatorianos como líderes de organizaciones del narcotráfico con nexos a redes como los de Sinaloa, en México, o los del Norte del Valle, en Colombia, como así lo publicó EXPRESO en febrero de este año.

Uno de ellos, Édison Washington Prado Álava, más conocido como Gerald, a quien se le atribuyó una flota de barcos con los cuales sacaba la droga desde Colombia a Ecuador por el Pacífico. Hoy está tras las rejas. Otro de quien se dice es originario de San Lorenzo, en Esmeraldas, es Walther Arízala Vernaza, conocido como Guacho, un disidente de las FARC, también con supuestos nexos al cartel de Sinaloa, considerado el más poderoso de los carteles mexicanos, con presencia internacional.

Voces

Alexander Oyola, investigador en temas de conflicto armado

El peligro para Ecuador es claro, esa frontera se está permeando, la presión de las autoridades no es suficiente y el soborno de altas sumas puede corromper...

Stalin Coca, fiscal de la Unidad de Delincuencia Organizada Transnacional e Internacional

Es una cadena que, a pesar que el Estado y las autoridades combatimos, es un crimen organizado que está enquistado en todos los estamentos... No es imposible (combatirla).

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

A LA CARTA