Reina
Paula Véliz: "Quiero ser presentadora de un programa matinal de televisión"
La Estrella de Octubre tras superar una etapa de depresión y consolidar su comunidad de mujeres, afirma que su próxima meta es la TV

Paula Véliz es modelo, coach de mujeres y diseñadora gráfica.
Lo que debes saber
- A sus 27 años decidió independizarse, un paso que asumió con seguridad gracias a su preparación económica y personal.
- Tras enfrentar una depresión en 2021, buscó ayuda profesional y encontró un propósito al crear Bloom Club, una comunidad femenina.
- En el ámbito personal, sueña con casarse, formar una familia numerosa y encontrar una pareja que comparta sus valores.
La Estrella de Octubre, Paula Véliz Cervantes (27), es modelo, coach de mujeres y graduada en Artes Escénicas, además de Diseño Gráfico y Publicidad. Lidera Bloom Club, una comunidad femenina que creó hace un año tras superar una etapa de depresión. Anteriormente fue competidora de Combate y presentadora de VitoTVO. En julio disfruta intensamente de las fiestas de Guayaquil.
Antes de cumplir los 30 años decidió independizarse. ¿Qué la motivó a dar ese paso?
Recién lo hice y, la verdad, no estaba en mis planes. A veces nos invade el miedo y la ansiedad por el futuro. Un día, mientras manejaba, vi un mensaje que decía que todo lo que se pide en oración se concede de acuerdo con la fe que uno tenga. No lo pensé más. Había visto una suite que me gustó y decidí dar el paso.
Se marchó de casa
¿Cómo recibió su familia esa decisión?
Yo vivía con mi papá, Guillermo. Mi mamá, Lily, reside en Estados Unidos desde hace 12 años. Nos vemos una o dos veces al año; casi siempre soy yo quien viaja para visitarla. Independizarme ha sido un proceso. Ya tengo la edad y las herramientas para sostener una casa y un hogar. Las promesas de Dios se cumplen y los sueños, cuando se trabajan con honestidad y esfuerzo, también pueden hacerse realidad.
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Dejar la casa familiar y la protección de su padre debió representar un reto.
Lo estoy disfrutando mucho. No siento que me haya costado. Fui responsable y me preparé en todos los aspectos. Para mí es un verdadero placer, porque trabajé para lograrlo.
Su madre emigró cuando usted era adolescente. ¿Qué tan difícil fue crecer lejos de ella?
Al principio fue complicado. Mi papá me apoyó muchísimo, recibí ayuda psicológica y siempre mantuve contacto con mi mamá, lo que hizo que la sintiera cerca a pesar de la distancia. Nos parecemos mucho físicamente.
Creo que esa situación hizo que madurara antes de lo habitual. Además, crecí con mis abuelitos maternos, mis padres se divorciaron, en 2021 me diagnosticaron depresión, mi entonces novio se fue a Estados Unidos y los planes de casarnos no se concretaron. A eso se sumó el fallecimiento de mis abuelitos.
¿Le tocó enfrentar varios duelos al mismo tiempo?
Así es. Sentí que el mundo se me venía encima. Mi papá y mis abuelitos, Renato y Sheryl, siempre me decían que todo en la vida tiene un propósito y que uno debe levantarse con más fuerza. Decidí asistir a terapia, donde hice las paces conmigo misma. Haber buscado ayuda profesional me permitió afrontar mejor cada pérdida. Fue entonces cuando encontré un propósito y nació mi comunidad de mujeres. Siempre les digo que está permitido sentirse mal, pero no quedarse en el suelo.
“Soy guayaquileña todoterreno”
Es una de las soberanas de Guayaquil. ¿Cómo ha vivido esta experiencia?
Ha sido maravillosa. Desde que comenzó el proceso sentí que sería así. Poco a poco me di cuenta de que me estaba convirtiendo en otra mujer. Siempre me dijeron que esta experiencia me transformaría y tenían razón. No soy la misma ni física ni mentalmente. Si antes era segura, ahora lo soy el triple. Tomo decisiones con más certeza, aprovecho mejor las oportunidades y veo mucho más allá.
¿Qué tan guayaquileña se considera?
Soy guayaca al 101 %. Soy de las que puede sentarse en una vereda de la Bahía a comer un bollo (risas). Disfruto del encebollado, la guatita, el arroz con menestra y los cangrejos. Soy guayaquileña todoterreno.
¿Cómo vive las fiestas de Guayaquil?
No solo durante las fiestas. Una o dos veces al mes salgo con mi familia a recorrer el Mercado Central, la Bahía, el Malecón o Las Peñas.
En julio y octubre siempre hay más actividades y las disfruto junto a mi papá y mis hermanos menores, Matías y Mía, hijos de otro compromiso de él. Mi papá organiza toda la ruta. A veces vamos por una resbaladera a la calle Seis de Marzo, comemos un arroz con menestra cerca del estadio Capwell o degustamos cangrejos en Sauces.
También es una apasionada del fútbol y fiel hincha de Emelec.
Así es. Desde los cinco años mi papá me llevaba al estadio. Me ponía una máscara de Emelec, me daba un chupete y yo era feliz.
Los incidentes protagonizados por algunos aficionados durante el Mundial generaron mucha polémica. ¿Qué opinión le merece esa situación?
El fútbol es un deporte hermoso y da pena que algunas personas caigan en el fanatismo hasta comportarse de esa manera. Es un deporte para disfrutar y, lamentablemente, esos episodios de odio empañaron la fiesta del Mundial.
No creo que todos los mexicanos sean así. Pienso que las emociones del momento y las redes sociales también contribuyeron a que estas situaciones se intensificaran.
“Lo que duele, lo proceso y lo dejo ir”
Las redes sociales suelen ser muy duras con las figuras públicas. ¿Cómo las enfrenta?
Haber atravesado una depresión me dio la fortaleza para saber que no quiero volver a caer en ello. Asisto a terapia todos los meses; para mí es una regla.
Si no cuido la información que entra en mi mente, terminaré creyendo todo lo que dicen de mí. Lo que me duele, lo proceso y luego lo dejo ir. Lo que no me edifica no permanece conmigo. Todo eso lo complemento con mi vida espiritual. Soy cristiana evangélica.
Bloom Club nació después de una etapa muy difícil en su vida. ¿Cuál es el propósito de esta comunidad?
Bloom nació después de superar la depresión. Sentía que tenía algo importante por hacer. En ese momento solo tenía 50 dólares en mi cuenta bancaria, vivía con mi papá, quería ser autosuficiente, pero no tenía trabajo. Una amiga me preguntó qué era lo que mejor sabía hacer. Le respondí que hablar, porque desde la pandemia compartía contenido sobre salud mental en redes sociales. Entonces me sugirió ir al parque Samanes para convocar a mujeres con el fin de hablar de esos temas.
Funcionó de maravilla. El primer encuentro se llamó Soltar cargas. Desde entonces imparto talleres de bienestar emocional femenino y acompañamiento espiritual.
¿Este reinado marca el cierre definitivo de su etapa en los concursos de belleza?
Cuando participé en Reina de Guayaquil supe que sería el primero y el último certamen. No me veo compitiendo nuevamente. Mi propósito está enfocado en el coaching para mujeres.
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¿A sus 27 años tiene claro lo que busca en una pareja?
Estoy soltera y esperando que llegue el amor de mi vida. Quiero casarme, formar una familia y tener cinco hijos (risas). Todos me dicen que son demasiados para estos tiempos.
Nadie cree que esté soltera y libre, pero así es. Todavía no aparece el hombre indicado. Por ahora estoy completamente enfocada en mi negocio y actividad.
Se formó en Artes Escénicas. ¿La actuación sigue siendo una posibilidad?
No la descarto. Incluso conocí a Jaime Tamariz, quien está a cargo de los castings en Ecuavisa. Estaría dispuesta a actuar si surge una buena oportunidad. Sin embargo, mi gran sueño es convertirme en presentadora de un programa matinal de TV.
Fotos: Andrés Jurado (Ig: @andresjuradoch).
Producción: Alejandra Cereceda.
Maquillaje: Marcia Lema (Ig: @marciamakeup).
Peinado: Daniela Lema (Ig: @danielahairpro).
Vestuario: On Moda (Ig: @onmoda_ec).
Locación: Hotel Río Guayas (Ig: @hotel.rio.guayas).