Baño de San Juan reunió a cientos de fieles en Salinas por la paz
Devotos de distintas provincias participaron en el tradicional rito de San Juan Bautista y elevaron plegarias por la seguridad y el fin de la violencia

Los creyentes de San Juan en el balneario de Salinas en su ingreso al mar
Lo que debes saber
- Cientos de fieles participaron en el tradicional Baño de San Juan en Salinas.
- Los asistentes pidieron por la seguridad, la paz y el fin de la violencia.
- La celebración incluyó procesión, misa campal, ritual marino y compartir comunitario.
“San Juan Bautista protege a Santa Elena y al país. Te pedimos que termine la violencia y que regresen los días de paz”, clamó el salinense Luis Panimboza al sumergirse en el mar a las 00:00 de este miércoles 24 de junio, durante el tradicional Baño de San Juan que se cumple en el balneario de Salinas.
El rito, con más de cuatro décadas de historia, congrega cada año a cientos de personas provenientes de distintos puntos de la provincia y del país. Según los creyentes, al sumergirse en el agua se disuelven los pecados y, al salir del océano, se sienten renovados y purificados.
La entrada al mar se realiza de espaldas, tomados de la mano, caminando hasta alcanzar la orilla y sumergirse tres veces. En ese instante, los fieles elevan sus pedidos con fe en Dios y bajo la intercesión de San Juan Bautista. Muchos aseguran que los milagros se cumplen.
“No hay que enjuagarse hasta después de 24 horas. Uno siente el alma renovada, es algo inexplicable”, comentó la manabita Josefina Vera, quien llegó desde Manta. Devota del santo, quedó maravillada al ver la multitud reunida en Salinas para el ritual.
Previo al baño, los creyentes participan en una procesión con la imagen del santo por el malecón, seguida de una misa campal en la arena y la presentación de grupos folclóricos. La ceremonia fue presidida por Monseñor Iván Minda, obispo de la diócesis de Santa Elena, quien en sus oraciones pidió por días mejores para todos.
Las familias acuden vestidas de blanco, encienden velas en la playa y rezan mientras esperan el momento de ingresar al mar. Una vez dentro, se forma una marea humana impresionante.

En Salinas son cientos los devotos que cada 24 de junio se reunen para recordar a Juan El Bautista
Repartición de alimentos
Al concluir el rito en el agua, los asistentes comparten los alimentos que cada familia lleva. “Amar a Dios es compartir, eso nos enseña este acto. Es hermoso porque todos, como una sola familia, disfrutamos la comida que nos ofrece el prójimo”, expresó la guayaquileña Carmen Villalta.